En 67 municipios del país se garantizaba, al cierre de mayo, el
100% de la leche que se vende de forma directa en las bodegas, lo
cual representa el 40% de las unidades incorporadas a este
movimiento.
La iniciativa, que no pocos vieron en sus inicios como algo
transitorio y sin futuro, se extiende hoy a todas las provincias al
integrarse recientemente Ciudad de La Habana.
Orlando Lugo Fonte, presidente de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP), informó a Granma que en esos
territorios 6 562 bodegas cubren totalmente las necesidades de
quienes, según lo establecido, deben recibir este alimento. De los
51 establecimientos que acaban de sumarse al sistema, sobresalen 12
en Ciego de Ávila y similar cifra en Holguín. Después aparecen ocho
en Villa Clara, siete en Isla de la Juventud, y seis en Santiago de
Cuba.
No puede afirmarse que todo sea óptimo y que los comprometidos
estén exentos de dificultades, pero el propósito es impedir
retrocesos y avanzar sostenidamente. Cada colectivo aplica fórmulas
diferentes y apela a la sabiduría y la tradición campesina, para
llevar el producto hasta la bodega y explotar al máximo la tracción
animal.
La venta directa en las bodegas, subsidiada por el Estado,
sustituye la importación de leche en polvo a precios cada vez más
elevados en el mercado internacional.