WASHINGTON, 26 agosto.— Los nuevos pedidos de subsidio por
desempleo bajaron la semana pasada en Estados Unidos, pero siguen
altos para significar un cambio relevante y suavizar las
dificultades en el mercado laboral.
Las solicitudes iniciales de beneficios de desocupación cayeron
en 31 mil para un total de 473 mil la semana pasada, mejor que las
expectativas de una baja a 490 mil, informó el Departamento del
Trabajo, dijo PL.
De acuerdo con ese registro el número de personas que recibe
asistencia tras una primera semana de ayuda disminuyó en 62 mil a
4,46 millones en la semana terminada el 14 de agosto.
Ese segmento, conocido como las solicitudes continuas, entra en
el informe de empleo de este mes, para el cual se espera un alza en
la tasa de desocupación a 9,6 por ciento.
El índice de desempleo asegurado, que mide el porcentaje de
fuerza laboral que se encuentra cesante, descendió a 3,5 por ciento
en ese período.
Tras la divulgación de esos datos varios economistas confirmaron
que el mercado laboral estadounidense sigue herido, y no se ubica en
los niveles necesarios para generar una expansión económica
sustentable.
El desempleo en Estados Unidos fue en julio del 9,5 por ciento,
cifra mucho mayor en la región norcentral del país con la tasa más
alta de 9,7 por ciento, apuntó el director de la Oficina de
Presupuesto y Gestión de la Casa Blanca, Peter Orszag.
Indicó que en Mississippi ese indicador fue de 9,5 por ciento,
mayor que el 9,3 por ciento registrado el mes pasado. Cerca de 30
estados registraron tasas superiores al 9,2 por ciento, la mayor
lectura en dos años.
El reporte sobre las solicitudes de ayuda por desempleo coincidió
con datos desfavorables sobre el sector de la vivienda y las
manufacturas, lo que alimenta nuevamente los temores de ver la
economía estadounidense en baja.