Presuntos insurgentes del movimiento Talibán mataron este jueves
a ocho miembros de la policía afgana en la norteña provincia de
Kunduz, informó una fuente oficial.
De acuerdo con el gobernador de ese territorio, Mohammad Omar, el
ataque se produjo al amanecer, cuando la mayoría de los agentes aún
dormían, reporta Prensa Latina.
La muerte de los policías afganos ocurrió menos de 24 horas
después de que otro presunto integrante del grupo rebelde asesinó a
tiros a dos guardias civiles y un intérprete españoles en una base
de la OTAN en la provincia de Bagdhis, también en el noroeste del
país islámico.
El atacante, que fue abatido por otros soldados, servía de chofer
en la instalación militar ocupada por las tropas españolas
destacadas en Afganistán como parte del contingente internacional
liderado por Estados Unidos.
Los dos oficiales españoles impartían clases a un grupo de
policías afganos en el momento del ataque.
El movimiento Talibán, que lucha contra las fuerzas ocupantes que
lo desalojó del poder tras la invasión de 2001, aseguró
posteriormente en un comunicado que el supuesto chofer era en
realidad uno de los suyos que había logrado infiltrarse en la base.
La llamada Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF)
comandada por la OTAN mantiene desplegados en Afganistán alrededor
de 150 mil efectivos, de los cuales han muerto 462 en lo que va de
año, según el conteo del sitio electrónico independiente
www.icasualties.org.