PARÍS, 25 de agosto.— El presidente francés, Nicolás Sarkozy,
afronta sondeos desfavorables, tensiones sociales y un aluvión de
críticas internacionales por medidas como la expulsión de gitanos o
su proyecto de reforma del sistema de las jubilaciones, en un
contexto de bajo crecimiento económico, reportó AFP.
Según dos sondeos divulgados el miércoles, un 62% de los
franceses no desea que Sarkozy vuelva a presentarse en la elección
presidencial del 2012, en la cual de todos modos sería ampliamente
derrotado por la socialista Martine Aubry o por el también
socialista Dominique Strauss-Kahn, actual director del Fondo
Monetario Internacional (FMI).
Para el politólogo Philippe Braud, el "estilo" del mandatario
"exaspera extraordinariamente" a sus conciudadanos.
Según Frédéric Dabi, del instituto de sondeos IFOP, la opinión
pública considera que el gobierno impulsa una "política injusta que
favorece a los ricos".