La corona olímpica ganada por la cubana Leidy Laura Moya en
pentatlón moderno sorprendió a muchos, menos a Adel Oreilly, quien
sabe bien de qué es capaz su discípula.
Es más, el entrenador cubano recomendó darle seguimiento a Moya,
pues en los Juegos Olímpicos de Londres sus rivales serán las mismas
que ya derrotó en la competencia juvenil de Singapur 2010.
"Yo esperaba un buen resultado de Leidy Laura aquí, pues llegó en
buenas condiciones, tiene buenas cualidades físicas, voluntad,
dedicación y disciplina", explicó Oreilly a Prensa Latina.
De hecho, hace apenas tres semanas Moya finalizó a un segundo de
la medalla de bronce en la Copa Mundial de Hungría, perdiendo el
podio por la falta de un oficio que solo proporciona el fogueo.
Sin embargo, llegó a Singapur con los deberes cumplidos y ganó el
oro en la combinada, que comenzó novena pero logró remontar pese a
ser la primera vez que disparaba con pistolas lásers.
"Me preocupaba porque los pentatletas, como los tiradores, tienen
armas con cachas personalizadas, y una más liviana podía provocar
inseguridad, errores técnicos, y ahí jugué mi papel", dijo Oreilly.
Es el momento de darle ánimos, inspirarle confianza, que se crea
capaz de lograrlo, de que sepa que tiene lo necesario para estar
entre las grandes, explicó el preparador cubano.
Al final Moya compiló 4.100 puntos (840 en esgrima, 1.096 en
natación y 2.164 en la mixta de carrera y tiro), e impresionó hasta
a Klaus Schormann, presidente de la Federación Internacional de
Pentatlón.
"A Schormann le complació que la campeona no fuera europea, y se
comprometió a apoyar más el desarrollo de la disciplina en Cuba",
aseguró Oreilly, quien ya sueña con otra medalla olímpica, pero
entre los mayores.