Tal vez sorprenda a algunos conocer que la mejor ubicación de las
antillanas fue en el segundo de esos departamentos, en el puesto
seis con promedio de 937, debido a 14 errores en ocho desafíos,
además de fabricar cuatro de los siempre salvadores doble play. En
nuestra opinión, la más destacada fildeando fue la jardinera
izquierda Yamisleidis Pérez, muy segura en sus atrapadas y en sus
desplazamientos.
Desde el montículo se situaron séptimas en efectividad con 4.34
(30 carreras limpias en 48 entradas y un tercio), y terceras en
menor cantidad de pasaportes regalados (23), detrás de Taipei de
China (15) y Japón (18), demostrando un dominio de la zona de strike
cercano al de las asiáticas. Una treintena de bateadoras estrucadas
—al igual que las australianas— fue el saldo de nuestras tiradoras,
cuartas en ese renglón, con destaque para la zurda Liacnis Rodríguez
y Yaima Ramos, con ocho y siete, respectivamente.
El pitcheo cubano tuvo su lado flaco en la falta de concentración
con rivales en circulación, evidenciada en cinco balks (líderes),
además de ser bateado para 332, en una justa con una media de 312.
La capitalina Faysa De Feria fue la principal monticulista con
efectividad de 2.25 en nueve episodios y un tercio. Permitió ocho
jits, tres carreras limpias, regaló tres boletos, abanicó a dos,
mientras las oponentes le batearon para un pobre average de 258.
Ofensivamente la novena cubana también ocupó el lugar siete en
promedio de bateo (283) —departamento encabezado por las japonesas
(400)—, quinta en anotadas junto a Venezuela (49), y sexta en dobles
(10), bases por bolas aceptadas (31), y en indiscutibles (56),
igualando en este último apartado con Taipei de China. Fue líder en
ponches (41), y en pelotazos recibidos (18).
Buena impresión dejaron las pupilas del mentor Pedro Mainade al
recorrer las bases con rapidez y maña, robándose 24 almohadillas,
solo superadas por las taipeianas (27).
Aunque la receptora capitalina Inima Vázquez culminó con el
promedio de bateo más alto del equipo, 435 (23-10), la camarera
Dayana Batista resultó para nosotros la más valiosa. ¿Por qué? La
granmense de 18 años disparó también una decena de imparables, en 24
turnos para average de 417, además de comandar al elenco en anotadas
(ocho), dobles (cuatro), y empujadas (seis, al igual que Virgen
Vargas y Yamisleidis Pérez). Lo más sorprendente de la pequeñita es
su habilidad para robar bases, al estafar siete —líder del certamen—
en igual número de intentos. Decida usted si merece ser la más
valiosa con el madero.
Está por delante la tarea de prepararse para la próxima cita
universal en el 2012, en la ciudad canadiense de Edmonton.
Seguramente surgirán iniciativas para aumentar el nivel de nuestras
muchachas en el béisbol a pesar de demostrar que se mantiene entre
las seis mejores selecciones del mundo.