IV Mundial Femenino de Béisbol

¿Cómo jugaron las cubanas?

YOEL TEJEDA PÉREZ

Luego de que Cuba ocupara el sexto escaño en el recién concluido IV Mundial Femenino de Béisbol Venezuela 2010, igualando su actuación de cuatro años atrás en Taipei de China, echemos un vistazo a su comportamiento en la ofensiva, defensa y pitcheo.

Foto: IBAFLa inicialista Yuleidys Charón, en una de sus espectaculares estiradas.

Tal vez sorprenda a algunos conocer que la mejor ubicación de las antillanas fue en el segundo de esos departamentos, en el puesto seis con promedio de 937, debido a 14 errores en ocho desafíos, además de fabricar cuatro de los siempre salvadores doble play. En nuestra opinión, la más destacada fildeando fue la jardinera izquierda Yamisleidis Pérez, muy segura en sus atrapadas y en sus desplazamientos.

Desde el montículo se situaron séptimas en efectividad con 4.34 (30 carreras limpias en 48 entradas y un tercio), y terceras en menor cantidad de pasaportes regalados (23), detrás de Taipei de China (15) y Japón (18), demostrando un dominio de la zona de strike cercano al de las asiáticas. Una treintena de bateadoras estrucadas —al igual que las australianas— fue el saldo de nuestras tiradoras, cuartas en ese renglón, con destaque para la zurda Liacnis Rodríguez y Yaima Ramos, con ocho y siete, respectivamente.

El pitcheo cubano tuvo su lado flaco en la falta de concentración con rivales en circulación, evidenciada en cinco balks (líderes), además de ser bateado para 332, en una justa con una media de 312. La capitalina Faysa De Feria fue la principal monticulista con efectividad de 2.25 en nueve episodios y un tercio. Permitió ocho jits, tres carreras limpias, regaló tres boletos, abanicó a dos, mientras las oponentes le batearon para un pobre average de 258.

Ofensivamente la novena cubana también ocupó el lugar siete en promedio de bateo (283) —departamento encabezado por las japonesas (400)—, quinta en anotadas junto a Venezuela (49), y sexta en dobles (10), bases por bolas aceptadas (31), y en indiscutibles (56), igualando en este último apartado con Taipei de China. Fue líder en ponches (41), y en pelotazos recibidos (18).

Buena impresión dejaron las pupilas del mentor Pedro Mainade al recorrer las bases con rapidez y maña, robándose 24 almohadillas, solo superadas por las taipeianas (27).

Aunque la receptora capitalina Inima Vázquez culminó con el promedio de bateo más alto del equipo, 435 (23-10), la camarera Dayana Batista resultó para nosotros la más valiosa. ¿Por qué? La granmense de 18 años disparó también una decena de imparables, en 24 turnos para average de 417, además de comandar al elenco en anotadas (ocho), dobles (cuatro), y empujadas (seis, al igual que Virgen Vargas y Yamisleidis Pérez). Lo más sorprendente de la pequeñita es su habilidad para robar bases, al estafar siete —líder del certamen— en igual número de intentos. Decida usted si merece ser la más valiosa con el madero.

Está por delante la tarea de prepararse para la próxima cita universal en el 2012, en la ciudad canadiense de Edmonton. Seguramente surgirán iniciativas para aumentar el nivel de nuestras muchachas en el béisbol a pesar de demostrar que se mantiene entre las seis mejores selecciones del mundo.

 

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