El Memorial Vilma Espín se consolida como un centro de lucha por
la emancipación y desarrollo de la mujer, a sólo cuatro meses de su
fundación el siete de abril de este año.
Más de 10 mil visitantes y múltiples actividades artísticas,
históricas y científicas convierten al museo en una entidad viva y
actuante en el proceso educativo y movilizador de las féminas, desde
la casa donde vivió durante dos décadas la patriota, madre amorosa y
batalladora por la igualdad de derechos.
Marta Aparicio, jefa del equipo de museología de la institución,
explicó a la AIN que el Memorial se impone como puntal de las luchas
de género, pues en su sede se realizan intercambios con federadas y
vecinas, que las alientan a superarse y crear conciencia política,
patriótica y humanista.
Desde el inmueble de típico estilo constructivo criollo se
fomenta la admiración por la virtud, a partir de la divulgación de
la vida y la obra de Vilma, de exposiciones itinerantes e
intercambios con los asistentes.
El centro acogerá próximamente las actividades centrales de
Santiago de Cuba por el aniversario 50 de la creación de la
Federación de Mujeres Cubanas.
En las seis salas permanentes se muestra a la presidenta
fundadora de la organización femenina como estudiante integral,
protagonista de las luchas revolucionarias cubanas, representante
del país a nivel internacional y además como cimiento de una familia
ejemplar.
La sala transitoria ya acogió una muestra de paisajes urbanos
santiagueros del artista y luchador revolucionario Miguel Ángel
Botalín y una exhibición de objetos patrimoniales de la estirpe
Maceo Grajales.
Un intenso aroma de jazmines recibe a niños, trabajadores,
federadas y el resto de los interesados en la colección museística,
en la casa donde vivió Vilma desde los nueve años hasta el triunfo
de la Revolución, en la calle San Gerónimo número 473.