La directiva del Partido Socialista de Venezuela (PSUV) saludó
este lunes la próxima visita de la canciller colombiana, María
Ángela Holguín, quien arribará a Caracas para afianzar las
relaciones entre las dos naciones.
El reciente encuentro de los presidentes de ambos países en Santa
Marta, Colombia, puso fin al diferendo bilateral, exacerbado por las
provocaciones del anterior mandatario de la Casa de Nariño, Álvaro
Uribe, reporta Prensa Latina.
Holguín llegará a Caracas el viernes venidero para junto a su
par, Nicolás Maduro, instalar las comisiones de trabajo que
permitirán avanzar en esta nueva etapa de los nexos mutuos.
Navarro celebró, además, la presencia en Venezuela del presidente
del congreso neogranadino, Armando Benedetti, en busca de nuevos
mecanismos de comunicación para ahondar el proceso de distensión y
reconciliación.
En declaraciones a la prensa, el dirigente de la mayor
organización política del país, reiteró que el PSUV rechaza la
presencia de grupos guerrilleros en el territorio nacional
independientemente de su tendencia política o procedencia, posición
que coincide con la postura del actual gobierno.
La hegemonía militar en Venezuela la tiene la Fuerza Armada,
cualquier otra agrupación cuenta con nuestro absoluto repudio y
combate, insistió.
Comentó que los socialistas respaldan los pronunciamientos del
jefe de Estado venezolano, Hugo Chávez, quien ha reiterado que en
Colombia tienen que abrirse los caminos para una discusión política
que permita poner fin a una guerra civil de más de medio siglo.
La lucha armada ya no es la vía para ese país, enfatizó.
Venezuela y Colombia restablecieron las relaciones diplomáticas
el pasado 10 de agosto tras la reunión de Chávez y el recién
investido presidente colombiano, Juan Manuel Santos, quienes
acordaron diseñar un programa de acercamiento y cooperación que
abarca áreas como la defensa, el comercio, la energía, las
inverisones sociales y el desarrollo en las zonas fronterizas.
El conflicto binacional se profundizó por las acusaciones de
Uribe sobre la supuesta presencia aquí de guerrilleros de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército de
Liberación Nacional.