La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF),
comandada por la OTAN, admitió hoy que causó las muertes de cinco
civiles en un bombardeo sobre la convulsa provincia sureña afgana de
Helmand.
El suceso ocurrió el jueves pasado en el distrito sureño de
Lashkar Gah, donde la aviación de la ISAF atacó un recinto en una
zona, Loyadera, donde una patrulla de militares era objeto de un
ataque insurgente, reporta Prensa Latina.
Según un comunicado de la ISAF, tres civiles muertos y otros
cuatro heridos fueron trasladados un puesto de control cercano, en
el que murieron dos de las personas heridas.
La ISAF investiga lo sucedido conjuntamente con autoridades
afganas, y aunque el equipo aún no terminó su análisis, existen
pruebas de que los civiles se encontraban en el recinto atacado por
las fuerzas militares durante la operación.
En el primer semestre de este año mil 271 civiles murieron y mil
997 resultaron heridos víctimas del conflicto, un aumento del 31 por
ciento respecto al mismo período del 2009, de acuerdo con un informe
de la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA).
Esas estadísticas fueron calificada por los insurgentes afganos
de propaganda de ONU para proteger a Estados Unidos y la OTAN en sus
asesinatos de civiles.
En este contexto, los Talibán, principal fuerza de la resistencia
afgana, expresaron su disposición a cooperar con las fuerzas
internacionales y los defensores de los derechos humanos para
investigar la muerte de civiles en Afganistán.
En un comunicado distribuido a medios informativos, el mando de
los insurgentes propone la formación de una comisión, compuesta de
representantes especiales de la Conferencia Islámica, de las
agencias de la ONU de derechos humanos, así como de representantes
de las fuerzas de la OTAN y del emirato islámico de Afganistán.