En tales circunstancias fue llevado, primero a la cárcel de
Baghan, en el mismo país asiático y luego a una similar en el campo
de concentración de la ilegal base de Guantánamo.
Quienes lo apresaron y lo condujeron en su peregrinar por los
recintos carceleros, le interrogaron en condiciones de tortura y
presión sicológica, sin que se tuviera en cuenta que se trataba de
un menor de edad, protegido por la legislación internacional, y que
estaba herido.
Hoy se habla del "niño soldado" cuando se le juzga por un
tribunal militar norteamericano en el ilegítimo enclave del
Pentágono.
"Omar Kradr no mató al sargento (Christopher) Speer", dijo el
abogado militar Jon Jackson, quien planteó que no hay evidencias y
que Kradr solo admitió las acusaciones porque fue intimidado y
maltratado en sus interrogatorios, dice un despacho de DPA.
Los fiscales —por supuesto— insisten en que el reo que ahora
tiene 23 años es responsable de aquellos hechos y le agregan
argumentos sin demostrar su supuesta adhesión a Al Qaeda.
En estos ocho años como prisionero ha rechazado la "oferta" de
Washington de que "solo le pondrían 30 años de prisión, si se
declara culpable".
El juicio iniciado esta semana es el primero en época del
gobierno de Barack Obama¼ Y a todos debe
recordar que fue precisamente el mandatario demócrata, quien aseguró
una y otra vez que entre sus primeras acciones al frente de la Casa
Blanca, cerraría la cárcel en la instalación militar de Guantánamo,
donde tantas torturas se han practicado contra prisioneros como este
adolescente, que lleva ocho años tras las rejas y ahora es que le
celebran juicio¼ (Elson Concepción
Pérez)