Espeleólogos latinoamericanos reunidos en la ciudad de Matanzas,
coincidieron en continuar desarrollando acciones, desde la ciencia,
en aras de la preservación del planeta.
El VI Congreso de la Federación Espeleológica de América Latina y
el Caribe (FEALC) y el Simposio por el aniversario 70 de la Sociedad
Espeleológica de Cuba debatieron sobre la importancia de las cuevas
y calcios, su protección y el minucioso estudio de ese mundo
subterráneo, reporta la AIN.
La presentación del Proyecto Bellamar, estrategia de manejo y
conservación de la meseta cársica del mismo nombre, ubicada en
Matanzas, a unos 100 kilómetros de La Habana, suscitó interés entre
los asistentes, así como el aula didáctica de educación ambiental.
Esteban Grau, al frente del Comité Espeleológico de la provincia
de Matanzas, comentó sobre los estudios en esta zona, una de las
cuevas más hermosas de Cuba y cómo lograr la armonía entre la
naturaleza y la mano del hombre, quien acude a admirar su belleza
sin agredirla.
Otro de los temas debatidos en el cónclave, que concluyó este
domingo y contó con la presencia de 350 delegados de 17 naciones,
fue el arte rupestre en las cuevas cubanas y lo imprescindible de
preservar esos dibujos cavernarios aborígenes para conocer más de
ellos y del desarrollo de la humanidad.
Divaldo Gutiérrez Calvache, del Instituto Cubano de Antropología,
enfatizó en la urgencia que merita el estudio de los dibujos
rupestres en las cuevas cubanas y las acciones que se realizan para
proteger ese patrimonio histórico.
El doctor Gamaliel Vento Franco, de la Sociedad Espeleológica de
Cuba (SEC) señaló que el arte rupestre es afectado intensamente por
las variaciones atmosféricas que se aprecian en la actualidad
planetaria, y es necesario el conocimiento de la sociedad para su
preservación.
Cuba es un país rico en cuevas y cavernas donde yacen evidencias
claras del paso aborigen por América Latina, su salvaguarda está en
manos de los propios cubanos para mantener ese regalo insustituible
del tiempo, concluyó.