Docentes hondureños iniciaron este lunes un paro por tiempo
indefinido para exigir al gobierno el pago de una deuda al Instituto
de Previsión del Magisterio (INPREMA) y el cese de las políticas
privatizadoras.
La paralización fue convocada por la Federación de Colegios
Magisteriales, que agrupa a unos 65 mil trabajadores de las
enseñanzas primaria y secundaria, reporta Prensa Latina.
Los educadores demandan el pago de unos 160 millones de dólares
que el ejecutivo adeuda al INPREMA y la entrega del sueldo atrasado
a más de tres mil 500 maestros.
También exigen la reposición de 17 directores departamentales y
municipales despedidos y el respeto al Estatuto del Docente, el cual
contempla los derechos del trabajador al aumento salarial por
antigüedad, vacaciones remuneradas y a la seguridad social.
Las organizaciones magisteriales piden también derogar la Ley
Marco de Educación promovida desde el Congreso Nacional, que prevé
la privatización de las escuelas formadoras de maestros.
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, exigió a los docentes
poner fin a la huelga y prometió resolver los problemas del sector.
Les digo a los maestros que vayan a dar clases, que el problema
del INPREMA se va a solucionar, aseguró el mandatario, sin dar más
detalles.
El dirigente magisterial Edwin Oliva recordó que el gobierno de
Lobo ha retenido de manera ilegal esos fondos, que son para pagos al
sistema de pensiones y jubilaciones de los docentes.
En un mensaje dado a conocer hoy, el ex presidente hondureño
Manuel Zelaya, depuesto por el golpe de Estado de junio de 2009,
expresó su solidaridad y apoyo a los docentes.
La causa del magisterio es justa y el pueblo debe entenderlo,
expresó Zelaya.