El reencuentro con la Madre Tierra para la reconstitución del
Buen Vivir, concepto indígena de la equidad social, destaca en la
celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas de Argentina,
Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú declaró en Lima que la
fecha tiene esta vez un contexto especial de visibilización y lucha,
de articulación y propuestas, reporta Prensa Latina.
Y fundamentalmente de reencuentro con nuestra Madre Tierra en la
reconstitución del Buen Vivir, añade un pronunciamiento sobre la
efeméride, instituida en la década pasada en un contexto de avance
para los derechos nativos, pero también de imposición neoliberal
mundial.
Señala que en el continente, que los indígenas llaman Abya Yala,
el neoliberalismo, como parte de un plan geopolítico integral, trajo
también los megaproyectos de infraestructura y, para protegerlos, la
instalación de bases norteamericanas en lugares estratégicos, junto
a estrategias represivas como el Plan Colombia.
Todo esto significa la vulneración de los derechos esenciales de
los pueblos indígenas: autodeterminación, territorio, consulta y
consentimiento previo, libre e informado, políticas públicas
interculturales en educación, salud, justicia y todas las áreas del
quehacer social, dice.
Señala también como contexto de esa situación la crisis mundial
generalizada: económica, financiera, política, moral y ambiental, y
la crisis climática que amenaza con extinguir todas las formas de
vida.
Ante tal panorama, los pueblos indígenas nos hacemos visibles y
vamos conquistando protagonismo político, articulándonos en cada
región, en cada país y a nivel continental.
Entre las propuestas de los pueblos indígenas destaca como
paradigmática la del Buen Vivir, que define como la vida en
plenitud, en armonía con la Madre Tierra, para enfrentar la crisis
de civilización y dentro de ella, de manera urgente, la crisis
climática.
Además de exigir que el Día Internacional de los Pueblos
Indígenas se traduzca en políticas concretas, CAOI exige el
ejercicio pleno de nuestros derechos reconocidos por instrumentos
jurídicos internacionales.
Señala que ello significa garantizar la intangibilidad de
nuestros territorios y poner alto a la mercantilización de la vida,
alimentos, agua, y sus impactos sociales y ambientales por las
industrias extractivas y los megaproyectos de infraestructura.
Exige el fin de la criminalización de las luchas indígenas y de
la militarización, genocidio, etnocidio, desplazamiento forzoso,
confinamiento, persecución policial y militar, estigmatización,
amenazas, detenciones, torturas y asesinatos.
Recoge el ejemplo de Bolivia para propugnar la constitución de
estados plurinacionales comunitarios y participativos, en lugar de
los actuales, que define como excluyentes, centralistas, racistas y
hechos para la conquista, el saqueo y la acumulación.