Los gastos de la plataforma de la petrolera británica BP que se
hundió en el Golfo de México, ascienden a seis mil 100 millones de
dólares y crecerán exponencialmente aún más, informó este lunes la
compañía, reporta Prensa Latina.
Tal volumen de pérdidas incluye las incurridas en intentar frenar
la marea negra que originó desde el pasado 20 de abril, cuando
explotó la Deepwater Horizon, en un accidente que provocó 11
muertos, precisó BP.
Según un comunicado de la empresa, los gastos incluyen entre
otros, además, la perforación de un segundo pozo, la inyección de
cemento en el primero e indemnizar al gobierno federal y a los
estados norteamericanos afectados.
La compañía también indicó que recibió una cifra superior a los
145 mil pedidos de indemnización, y que llevó a cabo mas de 103 mil
900 pagos, por un monto de 319 millones de dólares.
Para enfrentar la factura de la catástrofe, que por el monto se
cree superará los 32 mil 200 millones de dólares, BP trata de vender
activos por 30 mil millones en los veniderons 18 meses
aproximadamente.
La magnitud del desastre en el plano ecológico y los ingentes
costos para la ecología determinaron la salida del presidente de BP,
Tony Hayward.
De acuerdo con fuentes oficiales, el accidente en el Golfo de
México (ya controlado, según la BP), provocó el derrame de 4,9
millones de barriles de crudo.
La petrolera británica aseguró al respecto que había recuperado
800 mil barriles del combustible.
En virtud de legislaciones estadounidenses, BP podría pagar una
multa de entre mil 100 dólares a cuatro mil 300 dólares por cada
tonel vertido al mar y no recuperado.
La sanción por este concepto se estima que alcance 17 mil 600
millones de dólares, lo que se sumaría a un fondo exigido por el
gobierno de ese país de 20 mil millones para indemnizar a los
habitantes y empresas perjudicados por la marea negra.
Expertos coinciden en que el accidente deja entre las lecciones
que la industria de la exploración petrolera deberá prepararse ahora
para más altos estándares de seguridad.
Consideran que estos últimos probablemente incluirán sistemas más
avanzados para cerrar un pozo en caso de emergencia, parecidos a los
dispositivos de respaldo que se encuentran en cualquier planta de
energía nuclear.
Pese a las polémicas desatadas sobre la exploración petrolera en
aguas profundas, compañías del sector, incluida la BP, creen que
ella proseguirá porque allí es donde está la mayoría de las nuevas
fuentes.
Datos de publicaciones especializadas seálan que en 2002 sólo el
tres por ciento de la producción mundial se originaba en las
profundidades marinas.
Sin embargo, se estima que en varios años esa fracción subirá al
10 por ciento.