Las autoridades de Kenya entregaron a Uganda a tres ciudadanos
acusados de estar implicados en los atentados del 11 de julio
durante la final del Mundial de fútbol de Suráfrica que causaron 76
muertos en Kampala, reporta Prensa Latina.
El diario The Standard informó hoy el diario de fuentes
policiales que los tres kenianos estaban bajo sospecha de haber
apoyado a extremistas de la organización somalí Al Shabaab, que
asumió la autoría de la operación, en la cual también docenas de
personas sufrieron heridas.
Los acusados fueron detenidos la semana pasada en la ciudad
portuaria de Mombasa.
Según la radioemisora Capital FM, líderes religiosos locales los
defendieron como inocentes y pidieron su liberación.
No obstante, los tres kenianos fueron detenidos e inculpados de
asesinato en 76 casos por los dos ataques en la capital ugandesa.
El 11 de julio pasado dos bombas estallaron en un club de fútbol
y en un restaurante de comida etíope, ambos en Kampala. Al Shabaab
se responsabilizó con esos ataques.