MOSCÚ,
8 agosto.— Unos 130 mil bomberos y militares ganaron terreno hoy al
registrarse por primera vez en dos semanas una cifra mayor de
incendios apagados que los nuevos focos aparecidos en casi 20
regiones del país.
La víspera, las autoridades de la región de Moscú, formada por un
cinturón de poblados en torno a la capital, reforzaron con casi
cinco mil bomberos las labores de lucha contra las llamas, atizadas
por el calor, la sequía y la quema subterránea de la turba, dijo PL.
El gobierno de Moscú, donde ayer la concentración de monóxido de
carbono llegó a superar siete veces la norma permitida, debió
aplicar medidas de emergencia, como la evacuación de menores a zonas
alejadas de la nube de humo de esta ciudad.
Además, varios centros productivos también suspendieron sus
labores, en tanto se recomienda a las personas salir lo menos
posible a la calle y a los conductores evitar el uso de sus
vehículos, así como emplear mascarillas que ya desaparecieron de las
farmacias.
Por otro lado, el jefe del Centro Nacional para Crisis del
Ministerio de Situaciones de Emergencia, Vladimir Stepanov, indicó
que la situación también mejoró en las regiones de Belgorod, Tambov,
Lipetsk y Tula, en el Distrito Federal Central.
Asimismo, los incendios son menos intensos en las repúblicas de
Mordovia y Tatarstán, donde se mantienen paralizadas fábricas
automotrices, y en las regiones de Oremburgo, Penzensk y Ulianov, en
el Distrito Federal del Volga.
La televisión local destaca que las llamas se acercaron a la
central nuclear de Snechinski, en la región de Cheliabinsk, en cuya
parte trasera se incendiaron unas seis hectáreas de bosque y los
bomberos sólo pudieron emplear sus medios individuales.
Mientras, la sequía y los siniestros que provocó el inusual
verano ruso pueden dejar pérdidas multimillonarias para la economía
y en general para el país, destacan expertos.
Los meteorólogos rusos establecieron un nuevo récord de alta
temperatura para este día, con 34,7 grados centígrados, el cual
batió el anterior de 33,3 de 1938.
Además, los expertos afirman que este julio ha sido el mes más
caluroso de los últimos 130 años, con temperaturas de 7,8 grados por
encima de la norma.