Oceanólogos españoles detectaron que frente a las costa
meridional dominicana ha ocurrido una deformación en el lecho marino
con condiciones para propiciar un terremoto de proporciones
cataclísmicas y un maremoto, se supo este viernes.
Las conclusiones fueron reveladas en un simposio efectuado el año
pasado, poco después del terremoto que devastó Puerto Príncipe, la
capital de Haití, país con el cual la República Dominicana comparte
la isla La Española en el mar Caribe, reporta Prensa Latina.
El resultado de esas transformaciones es el llamado Megasplay de
los Muertos, el cual ha ocasionado deslizamientos submarinos que
causaron los seísmos de magnitud ocho grados en la escala de Richter,
a mediados del siglo XVIII, y de 6,7 en 1984, según criterios de
expertos difundidos por el cotidiano Diario Libre.
Esa fisura, por llamarla de alguna forma, se extiende 260
kilómetros a lo largo de la isla y se combina con otra existente a
la altura de la provincia de San Pedro de Macorís, en el Este
dominicano.
Para diversas fuentes especializadas, el terremoto de Haití debió
ocurrir en el Este de la isla, amenazada de un cataclismo por sus
características geológicas, en especial en la porción Norte del
territorio dominicano.
Los criterios están avalados en alguna medida por una secuencia
de movimientos telúricos de mediana y baja intensidad que durante
gran parte del año pasado y comienzos del presente tuvieron en vilo
a los dominicanos.