WASHINGTON, 5 de agosto.— La petrolera BP anunció que terminó de
taponar con cemento el pozo averiado en el Golfo de México, destacó
la agencia EFE. Los equipos finalizaron los trabajos hacia las 14:15
hora local (20:15 GMT), cinco horas después de comenzar a inyectar
cemento a través de tuberías conectadas a barcos situados en la
superficie, según confirmó la compañía en su página web.
No obstante, el almirante retirado Thad Allen, que coordina la
respuesta al vertido por parte del Gobierno, dijo hoy en una
conferencia de prensa que este "no es el final" de la catástrofe que
ha devastado las aguas del Golfo, sino "un paso clave para asegurar
que no se vierte más petróleo al océano".
Por otra parte, los ingenieros que llevaron a cabo la inyección
de lodo pesado aún deben determinar si existe algún tipo de fuga en
el exterior del conducto principal, un proceso que exige complicadas
mediciones de las fluctuaciones de presión dentro del pozo averiado.
Los ingenieros que trabajan en el sellado de la fuga se
inclinaron por proceder al taponado sin esperar a que concluyan los
trabajos de excavación de un pozo de alivio, que es considerado la
solución definitiva al vertido.
Este permitirá clausurar la parte inferior del depósito que
produjo la marea negra mediante un procedimiento bautizado como "bottom
kill" (eliminación desde el fondo), a través de una nueva inyección
de lodo pesado y cemento, prevista por BP para el 15 de agosto.