Al menos 10 pasajeros y un tripulante murieron al estrellarse un
avión de la aerolínea rusa KATEKAVIA en la comarca de Krasnoyarsk,
en tanto los médicos atienden a cuatro sobrevivientes de la
catástrofe, reporta Prensa Latina.
Serguei Isakov, funcionario del Ministerio de Situaciones de
Emergencia (MCHS), se encuentra en estado muy grave, con quemaduras
en casi el 80 por ciento del cuerpo, en tanto el capitán de la nave,
el copiloto y el navegante sufrieron lesiones más leves.
De acuerdo con la televisión local, el aparato aéreo realizaba el
vuelo 9357 entre el aeropuerto de Cheremeshka y el de Igarski, ambas
ciudades situadas en la referida comarca.
El AN-24 partió la víspera desde Cheremeshka y este martes,
cuando apenas faltaban 700 metros para tocar la pista, realizó un
giro brusco a la derecha que provocó un roce con la tierra y la
caída e incendio del avión, señalan fuentes del MCHS.
Tras el desastre aéreo, el gobernador de Krasnoyarsk, Lev
Kuznetsov, decretó duelo en esa región rusa y expresó sus
condolencias a las familias de los fallecidos.
La aerolínea KATEKAVIA posee una flota de 12 AN-24, lleva 14 años
en el mercado, emplea a unas 300 personas y el año pasado transportó
a unos 122 mil pasajeros.