Un enfrentamiento entre soldados israelíes y libaneses en la
frontera común despertó serios temores por el posible inicio de una
nueva guerra en una de las áreas más conflictivas de la región,
reporta Prensa Latina.
El choque armado considerado el más grave desde la resistencia de
la organización Hizbollah en 2006 contra los invasores israelíes
levantó reacciones en todo el mundo, incluida una reunión urgente
del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde se analiza el
caso a puertas cerradas.
El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle,
expresó su profunda preocupación por los enfrentamientos que dejaron
cinco muertos y advirtió que debe evitarse a toda costa una escalada
de la situación.
Por su parte, un comunicado difundido por el Ministerio de
Relaciones Exteriores de Irán condenó el ataque del régimen sionista
en las regiones del sur del Líbano, luego de un enfrentamiento
armado registrado en la frontera entre ese país e Israel.
Precisa el texto que el asalto delirante provoca temores de una
nueva aventura israelí contra Líbano.
El gobierno iraní, subraya, espera que la comunidad internacional
condene la incursión lo antes posible.
Del otro lado, el principal aliado de Washington en la región, el
primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, culpó a las autoridades
libanesas del intercambio de disparos entre sus respectivos
ejércitos en la frontera mutua y la calificó de violenta
provocación.
Mientras, en esta capital, el Alto Consejo de Defensa libanés
decidió que enfrentarán a la agresión israelí con todos los medios,
cueste lo que cueste en sacrificios, declaró su secretario, Said Eid,
luego de una reunión extraordinaria del organismo.
Al respecto, la organización islámica Hamas elogió la actitud del
Ejercito Libanés y urgió a Naciones Unidas a asumir sus
responsabilidades y frenar la arrogancia israelí y sus agresiones".