Tras finalizar su pico de maduración, la cosecha de mango en la
provincia de Santiago de Cuba experimenta un ligero descenso
productivo, aunque se han acopiado 10 mil 122 toneladas del fruto.
En agosto los mayores volúmenes del renglón se concentran en
zonas montañosas del territorio y en el poblado de El Caney,
tradicional puntal en su recolección, mes que será vital en el
objetivo de alcanzar la meta de 13 mil 925 toneladas en la actual
cosecha.
José Luis Borges, jefe provincial de Acopio, dijo a la AIN que
han sido entregadas a la industria cuatro mil 788 toneladas de
mango, en su gran mayoría utilizadas para la elaboración de pulpas
de compota, con el objetivo de sustituir importaciones y reducir
gastos al país.
Otras 252 toneladas del fruto se han procesado industrialmente en
la preparación de mermeladas y conservas, las que son destinadas a
la venta directa a los consumidores que demandan ese tipo de
productos.
Asimismo la población tiene acceso a la compra del mango en su
forma natural, para lo cual se ha garantizado la venta de cuatro mil
625 toneladas en los mercados agropecuarios y puntos de venta,
mientras en las calles numerosos pregoneros en carretillas ofertan
la sabrosa fruta.
Los responsables del destino de la producción en la presente
campaña, tampoco han descuidado la entrega al consumo social
prioritario, por lo que unas 229 toneladas de mango fueron
distribuidas hasta la fecha en centros educacionales y de salud
pública.
Emilio Vigares, subdirector comercial de la Empresa de Acopio en
la provincia, señaló el éxito de asegurar en todo momento la
disponibilidad de los envases, lo que permitió disminuir
considerablemente la pérdida del renglón por ese concepto.