Entre sus objetivos estaba simplificar las estructuras
político-administrativas en que se dividía el territorio nacional,
eliminando las regiones como instancia de dirección y disminuyendo
el número de municipios pequeños que había proliferado durante la
etapa de provisionalidad, así como aumentar el número de las
provincias haciéndolas más pequeñas, de acuerdo con las necesidades
del desarrollo económico social y la distribución poblacional.
Propendía con ello, además, a facilitar la relación entre las
instancias inferiores y superiores de dirección, disminuir las
necesidades de personal administrativo, dar mayores funciones y
facultades a los órganos locales del Poder Popular, y acercar al
pueblo a las soluciones locales.
De ese modo, el territorio nacional quedó dividido en las
actuales 14 provincias y 169 municipios, incluido el municipio
especial Isla de la Juventud. Recordemos que al triunfo de la
Revolución existían 6 provincias y 126 municipios, una distribución
territorial casi similar a la establecida por el régimen colonial
español en 1878. Al momento de dictarse la Ley No. 1304, el
territorio nacional comprendía igual cantidad de provincias, 58
regiones y 407 municipios o seccionales.
Aunque constituyó sin dudas una decisión relevante en el proceso
de institucionalización del país, el hecho de que su implementación
se llevara a cabo simultáneamente con la implantación del Sistema de
Dirección y Planificación de la Economía y la extensión a todo el
país de los órganos del Poder Popular —experiencias todas novedosas
para aquel entonces—, presuponía la posible revisión de la División
Político-Administrativa, en dependencia de sus resultados prácticos.
En aquel momento se planteó la conveniencia de que más adelante
se examinara e hicieran los ajustes para su perfeccionamiento, tal
como aparece en el texto de la resolución aprobada en 1986 durante
el Tercer Congreso del Partido "Sobre el Perfeccionamiento de la
División Político-Administrativa del país", a partir del trabajo de
una comisión designada por el Buró Político en el año 1983.
La citada resolución ratificó la validez de los principios y
objetivos de la División Político-Administrativa y planteó corregir
determinadas limitaciones e insuficiencias. Algunas propuestas se
implementaron posteriormente, como los consejos populares o los
distritos en Camagüey y Santiago de Cuba, pero otras fueron
postergadas por distintas razones.
El 9 de febrero del año 2007 el Consejo de Estado acordó
constituir una comisión presidida por el vicepresidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, Jaime Crombet, e integrada por
representantes de diversos organismos e instituciones, con el
objetivo de estudiar la División Político-Adminstrativa, al igual
que los límites territoriales de las provincias y los municipios, y
proponer las adecuaciones para su perfeccionamiento.
La comisión realizó un profundo trabajo que incluyó un análisis
integral sobre la eficacia y las disfunciones en la labor de los
órganos locales del Poder Popular, sus estructuras administrativas,
unidades de producción y servicios en las provincias y municipios
del país, de acuerdo a su estructura territorial, índices
demográficos, desarrollo económico y social y perspectivas. Como
resultado de esa labor la comisión presentó recomendaciones
abarcadoras, con implicaciones en una parte importante del país.
En resumen, como se conoce, la propuesta concibe la creación de
dos nuevas provincias denominadas Artemisa y Mayabeque, a partir del
territorio de la actual provincia de La Habana y de la incorporación
de los municipios de Bahía Honda, Candelaria y San Cristóbal,
pertenecientes a la de Pinar del Río. De ese modo, cada una de esas
tres provincias occidentales quedaría con 11 municipios, más
cercanos entre sí, lo que facilitará el funcionamiento y la labor de
coordinación y cohesión de los órganos, organismos e instituciones a
ese nivel, así como permitirá un mejor proceso de dirección y
administración, contribuyendo al desarrollo de los principales
renglones productivos, en particular la producción de alimentos.
Resulta significativo destacar que esas dos provincias surgirán
con capital propia y sin el pesado lastre burocrático presente en
parte de las estructuras de los órganos locales del Poder Popular,
lo que tendrá influencia en las relaciones de estos órganos con los
organismos de la Administración Central del Estado, ajustándose a
nuevas concepciones más racionales y funcionales.
La creación de esas dos nuevas provincias permite a la actual
provincia de Ciudad de La Habana recuperar su nombre histórico de
provincia de La Habana.
Otra propuesta incluye la extinción del municipio de Varadero,
incorporando su territorio al municipio de Cárdenas.
Es un asunto analizado con anterioridad en varias oportunidades.
Las características y complejidades propias de Varadero, en el que
están presentes situaciones que rebasan los marcos municipales e
incluso provinciales, así como su significativa importancia para el
desarrollo económico del país, fundamentaron la decisión de crear
para la atención de la península de Hicacos un Representante del
Consejo de Ministros, con facultades de coordinación y control del
cumplimiento de la política prevista por el Gobierno para ese
territorio.
La última de las propuestas consiste en trasladar la cabecera del
municipio de Manuel Tames para el actual consejo popular de Jamaica,
perteneciente en la actualidad al municipio de Guantánamo.
En ello se ha tenido en cuenta el crecimiento territorial y de
población que asume el municipio, que Jamaica cuenta con una
infraestructura superior, está ubicada más cerca de la capital
provincial y de varios asentamientos que formarán parte de ese
territorio.
El Consejo de Estado queda encargado para aprobar las
modificaciones a los límites territoriales de las provincias y los
municipios, como consecuencia de los cambios introducidos.
Igualmente, tendrá que adoptar un grupo de decisiones para la
reorganización y constitución de los órganos locales del Poder
Popular, entre ellas las dirigidas a la elección de delegados
provinciales y la posterior designación de los consejos de la
administración en las nuevas provincias.
Comoquiera que una vez aprobada la ley por esta Asamblea resulta
necesario ejecutar diversas decisiones relativas a la creación de
condiciones materiales y organizativas para la aplicación de estos
importantes cambios, en la Disposición Transitoria Primera se
establece que esta norma no entrará en vigor plenamente hasta tanto
sean instaurados los órganos provinciales del Poder Popular en
Artemisa y Mayabeque, así como se culmine el proceso de
reordenamiento de los municipios de Varadero y Manuel Tames.
Es oportuno destacar la atribución otorgada al Consejo de
Ministros para realizar los ajustes pertinentes en el funcionamiento
y las estructuras administrativas en las nuevas provincias que se
constituyen, con el objetivo de lograr un uso más racional de los
recursos materiales y humanos y una mayor funcionalidad; así como
extender esas experiencias al resto de las provincias y municipios
del país, cuando se considere oportuno.
Compañeras y compañeros:
Los cambios propuestos a la actual División Político-
Administrativa han sido analizados en cada una de las provincias y
municipios que sufrirán variaciones en su ámbito territorial con los
organismos de dirección del Partido, el gobierno, las organizaciones
de masas y la población, lográndose un alto nivel de aceptación.
Ello no significa desconocer la existencia de criterios
discrepantes o preocupaciones sanas de algunos ciudadanos y de los
propios diputados. En una propuesta de esta naturaleza es imposible
alcanzar la unanimidad. Conlleva siempre ciertos efectos en el
ámbito sociológico, debido a los profundos sentimientos y
tradiciones arraigadas por varias generaciones en su vínculo
histórico con un territorio. Se requiere la mayor comprensión y
anteponer los intereses de la nación por encima de cualquier interés
local.
La aprobación de esta ley constituirá un paso trascendente para
el continuo perfeccionamiento de los órganos locales del Poder
Popular y estructuras del Gobierno en las diferentes instancias, e
incidirá en el fortalecimiento del papel de nuestro pueblo en el
ejercicio del poder revolucionario.
Muchas gracias.