La productividad es, en primer lugar, ahorro de recursos humanos y
ahorro de tiempo; pero el ahorro a que nos referimos es el ahorro de
bienes, el ahorro de materias primas, el ahorro de los recursos para
la producción.
... hemos hablado en otras ocasiones de la necesidad de ahorrar
el agua, los grandes gastos de agua, derroches de agua que se
producen por distintas razones... los grandes gastos de
electricidad; todos los problemas de materia prima, por ejemplo los
de madera para poder incrementar las construcciones, para poder
destinar madera a la solución del problema de los muebles. Y, en
general, el ahorro de materias primas y de recursos productivos.
Combustible, por ejemplo, es otro de los recursos que nosotros
tenemos que saber ahorrar siempre, incesantemente; porque el
combustible es un recurso vital de una sociedad moderna, de un país
en el mundo de hoy, del cual no se puede prescindir. Todo se mueve
con energía, ¡todo! Y sin embargo, la naturaleza no nos dotó a
nosotros de recursos energéticos: ni carbón, ni grandes ríos para la
energía hidráulica. El petróleo está en proceso de búsqueda todavía,
en proceso de búsqueda y en comienzo de desarrollo. Luego, tenemos
que ahorrar la energía, bien en forma de electricidad, bien en forma
de combustible directamente.
De manera que la mentalidad del ahorro, ¡el ahorro!, se convierte
en otro elemento esencial de nuestra economía.
Fidel, 1ro. de Mayo de 1971.