A
partir de septiembre, el Ministerio de Educación podrá aplicar una
propuesta con tal de que en las direcciones municipales,
provinciales y del ministerio, existan solo las personas idóneas.
Quienes no sean necesarios en tales estructuras deben fortalecer la
labor en las escuelas, aseguró Ena Elsa Velázquez, titular del
sector, en la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.
Tras
conocer los resultados de un estudio sobre el aprovechamiento de los
recursos humanos, laborales y financieros en el sector educacional,
se entabló el debate sobre cómo lograrlo.
Nosotros no producimos bienes, nuestro mayor recurso está en el
ahorro y la eficiencia en la formación, para que el alumno transite
en el tiempo que le corresponde y evitar gastos adicionales, dijo la
Ministra.
Aunque resulta muy largo el trecho para llegar a la eficiencia y
cultura económica, el MINED ahorró en el 2009 el 3% de su
presupuesto solo con la disminución de llamadas telefónicas, del
consumo de energía eléctrica e importaciones para reponer la base
material de estudio y de vida; estas últimas alcanzaban hasta el
30%, pero en la actualidad oscilan entre el 10 y el 15, agregó
Velázquez.
Marta Hernández, directora provincial de Educación en Ciudad de
La Habana, añadió que más de 400 000 pesos han sido ahorrados al
establecer una tarifa fija para los teléfonos de cada escuela
capitalina.
En cambio, en otros lugares se han conformado con las decisiones
tomadas a nivel central (disminución de gastos al reducir la cifra
de alumnos de centros internos y de escuelas con hasta cinco niños),
y no han implementado otras medidas que contribuyan al ahorro,
señaló Miguel Charbonet, diputado de la provincia La Habana.
Nuestra actividad fundamental consiste en impartir clases; por
tanto, constituye una deformación que menos del 50% de los
trabajadores de la Educación Superior estén vinculados directamente
a la docencia, expresó el miembro del Buró Político Miguel Díaz-Canel,
titular del sector.
José Ramón Fernández, Vicepresidente del Consejo de Ministros,
consideró que las plantillas no se corresponden con lo necesario, y
contrastó que hoy, con un millón 100 000 alumnos menos que hace 14
años atrás, hay 117 000 trabajadores más. Es económicamente
indefendible.