La
necesidad de revertir la relación desfavorable registrada en los
últimos cinco años (2005-2009) entre el incremento de la
productividad del trabajo y el salario medio como condición
indispensable para lograr una economía eficiente, centró ayer la
intervención de Margarita González, ministra de Trabajo y Seguridad
Social, ante la Comisión de Asuntos Económicos.
En
su exposición, que motivó un provechoso intercambio, precisó que en
el primer trimestre de este año la productividad creció al 4,3%,
mientras el salario medio decreció un 0,9%, en relación con igual
periodo del 2009, lo cual, aunque pudiera considerarse un indicio
positivo, es todavía insuficiente si se toma en cuenta que 833
empresas nacionales y 238 de la subordinación local presentan
deterioro en estos indicadores y reflejan cuánto resta por hacer en
la base productiva y de servicios para mejorarlos.
Por otra parte, exhaustivo y crítico fue el análisis en torno a
la sustitución de importaciones, tema presentado por Rodrigo
Malmierca, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera,
quien apoyado en profusos datos y ejemplos, destacó que esta
actividad, vital para la economía en la actual coyuntura, requiere
ser fortalecida desde el proceso de planificación para lograr un
adecuado respaldo de las producciones y, sobre todo, el ahorro
efectivo que de ellas se recaba.
Como complemento de sus valoraciones intervino Ricardo Cabrisas,
vicepresidente del Consejo de Ministros, quien explicó el profundo
proceso de transformaciones en que se encuentra el sector del
comercio exterior, el peso de sus funciones rectoras y de los
lineamientos que deberá cumplir en la proyección 2011-2015; asimismo
se refirió a los resultados de la reciente I Cumbre Presidencial
Cuba-Venezuela, y la significación de los proyectos seleccionados a
desarrollar, de ellos 38 en el corto plazo.