Si
solo tenemos en cuenta la cierta estabilidad lograda en los últimos
años por esta provincia en la producción de viandas y hortalizas —la
cual le ha permitido mantenerse entre las más destacadas del país en
el abastecimiento de mercados, placitas, puntos de venta y el
consumo social—, podríamos afirmar erróneamente que la Agricultura
aquí tiene buenos resultados.
Sin embargo, ello está muy lejos de la realidad. Renglones
primordiales en la alimentación del pueblo, como la producción de
carne de cerdo y de ovino-caprino transitan de mal en peor, con
incumplimientos mayúsculos de sus planes, y una pobre y fugaz
presencia en las tarimas.
La producción porcina continúa hundida por los bajos niveles de
compra de animales de traspatio, déficit de convenios,
incumplimiento en la entrega de alimentos y los problemas
organizativos de la Empresa. Así trascendió en el Pleno del Comité
Provincial del Partido, el cual evaluó el tema de la producción
agropecuaria.
Un ejemplo elocuente de que las mayores dificultades son
subjetivas lo aportan los municipios de Baracoa y Manuel Tames, que
no disponen siquiera de un convenio porcino, conociéndose, desde
hace años, el potencial de esa variante productiva para incrementar
la carne de cerdo.
La ganadería ovino-caprina, por su parte, genera desde hace
tiempo la mayor insatisfacción en el territorio. En lo que va de año
tampoco cumple sus indicadores, partiendo de los acopios, que solo
llegan al 51% de lo planificado.
También, de manera reiterada, el sector no alcanza sus planes en
prácticamente todos los renglones que sustituyen importaciones o
generan exportaciones, como las mencionadas carnes, maíz, frijol,
coco, miel, café y cacao.
"Especial interés debe prestarle la provincia a esas
producciones, por lo que representan para el país", significó Luis
Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central y primer
secretario del Partido en Guantánamo.
El dirigente político acotó que aun cuando los niveles de
producción de viandas y hortalizas se corresponden con lo
planificado, serían superiores de no existir problemas como la falta
de rigor en los contratos con los productores y la persistencia de
ilegalidades en el desvío de las cosechas y ventas a intermediarios.
Al respecto se puso como ejemplo una venta ilícita de frijol
realizada por algunos campesinos de Monte Verde, en el municipio de
Yateras, la cual demuestra la falta de fiscalización de la
Agricultura y la inmoralidad de algunos productores, quienes a pesar
del incremento estatal de los precios de todos los renglones del
campo, y de las necesidades del país, venden a intermediarios en
detrimento de la mayoría del pueblo.
Torres Iríbar señaló que existe mucha tolerancia del sector con
las ilegalidades, y convocó al Partido en la base y los municipios,
a la ANAP y la UJC, a intensificar su trabajo en pos de elevar la
conciencia de algunos labriegos que desvían sus cosechas.
El Pleno analizó, además, la marcha del Decreto Ley 259, mediante
el cual se han entregado en usufructo 32 286 hectáreas, es decir, el
55% de las 56 960 declaradas ociosas en la provincia.