Poder escalar el podio en cualquier cita de máximo nivel,
constituye para el deportista una muestra ineludible de que está en
la elite de esa disciplina. Tal sensación experimenta desde el
campeonato del mundo de Roma’09 la dupla de clavadistas integrada
por el experimentado santiaguero José Antonio Guerra, de 30 años de
edad, y el joven camagüeyano Jeinkler Aguirre, 20.
Ambos
ornamentalistas tuvieron un 2010 sumamente exitoso, marcado por la
obtención de preseas en casi todas las citas en las que se
presentaron, salvo en la segunda parada de la Serie Mundial, acogida
por la ciudad mexicana de Veracruz, donde su acumulado de 417 puntos
los ancló en el cuarto escaño.
Pero centrémonos en su excelente performance, y tengamos en
cuenta la idea de que su entrenamiento se vio retrasado cerca de dos
meses por las hostiles condiciones invernales en Cuba y la falta de
climatización del tanque, al punto de que en el debut en Qindao,
China, Jeinkler todavía no había realizado el salto de tres y media
vueltas de espalda en posición B (piernas estiradas y torso
recogido), el cual posee 3,6 grados de dificultad.
A todo eso se repusieron, llevando como prioridad la disciplina,
empuje, sincronía y la deuda que quieren saldar con el podio en unos
Juegos Olímpicos, oportunidad a la que no deben ni quieren renunciar
en Londres 2012.
El bronce en el gigante asiático marcó su comienzo con 416,75
puntos que los colocaron a la zaga de los locales Zhang Yanquan y
Cao Yuan (483,16), extraclases menores de 17 años.
Tras el "desliz" de Veracruz calentaron motores y en la segunda
parada azteca elevaron su rendimiento hasta 441,21 con el que se
broncearon.
Similar metal les deparó el inicio del circuito Grand Prix, en
Montreal, Canadá, donde se combinaron para un 432,72, incluido un
nuevo clavado de dos vueltas y media con dos giros y medio; mientras
en la Copa del Mundo de China lograron su mejor puntuación histórica
(462,60), y de paso otro tercer puesto.
El cierre dorado no podía ser en otra ciudad que Madrid, donde su
huella de reyes estaba impregnada desde el 2009. Allí, en la capital
de los olés, el binomio sorteó el aire como ningún otro y se apuntó
su primer título fuera de casa con acumulado de 438,12 puntos. Pero
eso no fue todo, pues en el inicio Guerra, aprovechando las
ausencias del australiano Mathew Mitchan y el chino Yue Lin, se
coronó con 529,50 en el individual de plataforma, holgadamente por
delante del no menos peligroso exponente del gigante asiático Hao
Zhang (478,60) y del ucraniano Konstantin Milyayev (473,50).
Guerra confesó que con miras a la cita estival de la capital
inglesa comenzaron a montar un nuevo salto de cuatro y media vueltas
al frente en C, que aportará más dificultad, su grado es de 3,6.
Algo sumamente importante para presionar a los fuera de serie
chinos, punteros del ranking mundial.