El director general del Instituto de Estudios sobre Irán en
Rusia, Rajab Safarov, avaló este jueves las advertencias sobre el
peligro de un ataque militar de Occidente a Irán, reporta Prensa
Latina.
Consultado por Prensa Latina acerca de la situación alrededor de
Teherán, Safarov aseveró que existe el escenario de confrontación y
que los planes se preparan muy finamente por los principales
interesados, Estados Unidos, la Unión Europea (UE) e Israel.
Incluyó también al capital trasnacional, que representa los
intereses norteamericanos y europeos, unido al complejo
militar-industrial, ansioso por obtener las ganancias calculadas con
un golpe a la República Islámica, dijo. El experto argumentó que
sobresale un marcado interés por hacer retroceder a Irán años y
décadas y para ello intentan convencer a la opinión pública
internacional sobre la inevitabilidad de las sanciones o,
finalmente, de una agresión militar.
De todas las variantes, consideró que la prioridad para Occidente
es asestar un golpe contra el país persa a fin de provocar el
descontento en la población iraní y cambiar el régimen político en
esa nación.
Safarov puntualizó, sin embargo, que Estados Unidos no está en
condiciones de desatar acciones bélicas inmediatas por sus problemas
con Afganistán, Iraq, además de otros frentes internos como la
situación con la economía norteamericana.
Refirió en ese sentido el criterio de analistas en cuanto a que
el presidente Barack Obama necesita una victoria ante los fracasos
en Afganistán, le haría falta una decisión fuerte antes de las
elecciones de noviembre en ese país, para apuntalar a los
demócratas, indicó.
De ahí, sostuvo Safarov, que de desatarse un ataque no sería
antes de octubre. Hoy la situación está en el plano diplomático,
agregó.
Preguntado sobre el vínculo del programa nuclear iraní y el
régimen de No Proliferación (TNP), el investigador declaró a Prensa
Latina que los proyectos de Teherán se ajustan a lo reglamentado en
el TNP y cumplen las disposiciones del Organismo Internacional de
Energía Atómica (OIEA).
No es cierto que haya falta de transparencia en el programa
nuclear iraní como alega Occidente, aseveró Safarov, al argumentar
que los expertos de ese país trabajan bajo un estricto control del
OIEA.
Se monitorean cada uno de sus pasos. Todo lo que hace Irán lo
controla el OIEA, las cámaras están ahí para registrar cualquier
movimiento, todos los ojos del mundo están sobre ellos, abundó el
analista ruso, tras subrayar que la nación persa está bajo una
permanente y brutal presión internacional.
A su juicio el programa nuclear, refrendado por el Parlamento
iraní, se corresponde íntegramente con los postulados de los líderes
espirituales de Irán, quienes prohibieron la posesión y uso del arma
atómica.
La dirigencia persa no está interesada en violar esos fundamentos
y no lo hará, sentenció Safarov.
Añadió que Irán avanza hacia el desarrollo de la energía nuclear
con fines pacíficos a partir de los programas estatales energéticos
fijados hasta 2020, pero para ello necesita poseer el ciclo completo
de combustible nuclear, incluido el uranio enriquecido para sus
reactores, lo cual no contradice el TNP, apostilló el experto.