La siembra de tres mil 300 hectáreas de frijol en la próxima
campaña de frío es una de las tareas que impulsa Las Tunas, como
parte del esfuerzo de Cuba por elevar la producción de alimentos y
reducir importaciones.
Para cumplir este programa ya se ubicaron y distribuyeron por
municipios y unidades productivas de base las áreas donde se
plantará el grano, dijo a la AIN el ingeniero Omar Pérez,
subdelegado de Cultivos Varios de la Delegación de la Agricultura en
esta provincia oriental.
Precisó que las primeras 300 hectáreas de diferentes variedades
de frijol deberán sembrarse en septiembre, y las otras tres mil en
lo que restaría de la campaña invernal, que se extiende hasta
febrero de 2011.
El peso fundamental en este proyecto, que actualmente se analiza
con cada entidad y productor, recae en las Cooperativas de Créditos
y Servicios (CCS) del sector campesino, que deberán plantar unas dos
mil 600 hectáreas, cerca del 80 por ciento del total.
Este plan se une al programa de cultivo del garbanzo, que ya
cobra fuerzas en áreas del norteño municipio de Jesús Menéndez, y al
avance de la Agricultura Suburbana en el municipio cabecera de Las
Tunas, entre otras acciones de los agricultores para incrementar sus
cosechas.
Según los últimos datos publicados por la Oficina Nacional de
Estadísticas, Cuba gastó en 2008 unos dos mil 200 millones de
dólares en la importación de alimentos, que en la mayoría de los
casos son cada vez más caros en el mercado internacional.
Ello evidencia la necesidad imperiosa de incrementar las
producciones de arroz, frijoles, maíz y otros cultivos que se logran
en el país, no sólo con el fin de elevar los suministros a la
población, sino también para disminuir progresivamente las compras
en el exterior.