El hallazgo, por primera vez, de abundantes piezas realizadas con
conchas, entre ellas adornos corporales, muestra la posible
presencia de agricultores ceramistas entre los aborígenes del Centro
Norte de Cuba, provincia de Villa Clara.
Raúl Villavicencio, arqueólogo del Centro de Estudios y Servicios
Ambientales (CESAM) del territorio villaclareño, dijo a la AIN que
la localización de tan pródiga industria y lo avanzada de la técnica
empleada reflejan un alto nivel de desarrollo, en comunidades
primitivas.
Agregó que durante los últimos 20 años solo se tenían vestigios
de cazadores- recolectores y pescadores en la provincia, mientras
que la confección de pendientes y cerámica evidencian un pensamiento
abstracto en esos colectivos.
Según Villavicencio, el grupo arqueológico que dirige, inició
este año un proyecto de investigación con el cual se pretende la
búsqueda de respuestas a una polémica historiográfica.
El estudio se refiere a la ubicación, de un poblado aborigen
llamado Carahate, hasta ahora mítico, descrito por Fray Bartolomé de
las Casas en 1514, explicó el doctor en Ciencias Históricas.
Con ese objetivo se realizaron tres expediciones en febrero,
abril y junio último, a la zona cercana al poblado de Carahata,
donde se encontraron 13 puntos de importantes asentamientos en
tierra firme, exploración que continuará en el litoral y la cayería.
Antonio Miguel Alcover, historiador y director del Archivo
Nacional en los primeros años del siglo XX, relató en su libro
Historia de Sagua la Grande y su jurisdicción, que el religioso
español refiere, en las Crónicas de Indias, su paso por la boca del
río, llamado después Sagua la Grande.
En el documento destaca que pernoctó en un poblado aborigen sobre
horcones, llamado Carahate o Casa Harta.