El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, expresó este miécoles
su confianza en que por encima de la compleja situación entre
Colombia y Venezuela se crearán las condiciones para la paz entre
esas dos naciones.
"Nosotros estamos convencidos de que por encima de las
complejidades que se presentan se crearán las condiciones para la
paz, para la estabilidad entre pueblos hermanos, entre naciones
hermanas como son Venezuela y Colombia", afirmó Ortega en un
almuerzo en su honor en el Palacio de Itamaraty.
Tras una reunión de poco más de dos horas con el presidente
brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario nicaragüense
señaló que llega a Brasil en momento de grandes tensiones en la
región.
"La solución a estas tensiones bajo ningún punto de vista puede
ser la guerra. Terrible sería para América Latina y el Caribe una
guerra en estas circunstancias", subrayó Ortega, quien cumple su
segunda visita oficial a Brasil. La primera, durante su primer
mandato, tuvo lugar en 1986.
El presidente nicaragüense apuntó además que en varias ocasiones
le manifestó al presidente Álvaro Uribe que "la solución al
conflicto interno es de Colombia, que trasciende, como trascendía el
conflicto en la región centroamericana, pero tenía que resolverse en
primer lugar con la voluntad del pueblo colombiano".
Además, le expresé la necesidad de buscar la paz, buscar la forma
de encontrar acuerdos que le den seguridad y estabilidad a todo el
pueblo colombiano, lo cual -sostuvo- va a contribuir a la paz y la
estabilidad en la región.
Pero aún más, destacó el jefe de estado de Nicaragua, va a
contribuir a esta nueva historia que están escribiendo los pueblos
latinoamericanos y caribeños que es la construcción de la
integración y la unidad.
En ese sentido, mencionó a la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR),
la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, el
Sistema de Integración Centroamericano y la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños entre los organismos que colaborando
con la unidad de la región.
Hoy más que nunca aquello que parecía prácticamente inalcanzable
esta ahí, presente en el proceso que siguen los pueblos
latinoamericanos y caribeños. Eso es lo que más tenemos que cuidar
desde la reunión en Suípe, en el estado de Bahía, en diciembre de
2008, subrayó.
"Es un compromiso que tenemos que cuidar y que sólo será posible
alcanzarlo defendiendo la paz a toda costa", resaltó Ortega.
Por su parte, el presidente brasileño no se refirió en particular
al diferendo colombo-venezolano, tema mañana de una reunión
extraordinaria de los cancilleres de UNASUR.
En su intervención, Lula señaló que "favorecemos la solución
regional y pacífica de nuestros desafíos y de eventuales
conflictos".