La Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprobó este
miércoles una resolución a iniciativa de Bolivia que reconoce al
agua potable y al saneamiento básico como derechos humanos
universales.
El texto fue presentado por el embajador boliviano, Pablo Solón.
quien confirmó a la estatal Radio Patria Nueva que la iniciativa fue
ratificada con el respaldo de 122 países y ningún voto en contra,
reporta Prensa Latina.
En ese proceso, dijo, se registraron 41 abstenciones, entre ellas
naciones como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, y Australia.
El diplomático destacó la trascendencia de esa medida, pues desde
1948 la ONU reconocía los derechos humanos en general, pero sin
contemplar al imprescindible líquido para la vida, la educación, el
trabajo.
El presidente boliviano, Evo Morales, impulsor de esta idea,
había alertado a ONU que su declaración del Milenio como dedicado al
Agua Potable y Saneamiento Básico no podía concluir en 2015 sin este
logro.
El diplomático explicó también que entre las metas del Milenio
también sobresale reducir en 50 por ciento la cantidad de personas
que no cuentan con el líquido.
La nueva resolución, dijo, reafirma el compromiso de los 192
Estados miembros de Naciones Unidas a cooperar de forma solidaria en
la facilitación del acceso de todos los pobladores del planeta al
agua potable.
Un informe de las Naciones Unidas de 2009 estima que para el año
2015 el 47 por ciento de la población mundial vivirá en zonas áridas
y para 2030 unos 700 millones de personas podrían dejar sus lugares
de origen por la escasez de agua y falta de saneamiento básico.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia señala que el
problema se agrava cada vez más porque 900 millones de personas no
tienen acceso al agua potable, mientras que 125 millones de niños
menores de cinco años viven en hogares que carecen del servicio.