El alcohol reduce la severidad de los síntomas de la artritis
reumatoidea y el riesgo de desarrollo de la enfermedad, afirman
científicos en una investigación con más de dos mil personas,
reporta Prensa Latina.
De causas aún desconocidas, es una patología autoinmune que
provoca la inflamación de articulaciones y otros tejidos.
Publicado en la más reciente edición de la revista Reumatology,
el estudio demostró además que personas abstemias presentan cuatro
veces más probabilidades de padecer la enfermedad, en comparación
con las no bebedoras.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores, de la
Universidad británica de Sheffield, realizaron radiografías,
análisis de sangre y exámenes del estado de las articulaciones de
los pacientes.
También confeccionaron encuestas sobre la frecuencia de consumo
de alcohol durante el mes precedente de la investigación.
Los pacientes consumidores de etanol de manera frecuente tenían
síntomas menos severos comparados con aquellos que ingerían poco o
nunca, señaló James Maxwell, uno de los reumatólogos participantes
del ensayo.
Los análisis de las radiografías mostraron menos daño en las
articulaciones, en los niveles de inflamación y dolor en personas
bebedoras, dijo el académico en su artículo tras asegurar que por
vez primera se demuestra en humanos una asociación inversa entre
frecuencia del consumo de alcohol y la severidad de esa patología.
Aunque se desconocen aún las causas de estos resultados, los
científicos en su artículo afirman que existen evidencias de cómo el
alcohol suprime la actividad del sistema inmune. Esto podría influir
en cómo se desarrolla la patología.
Al aparecer, señalan, es posible que los efectos
antiinflamatorios y analgésicos del alcohol jueguen un papel en la
reducción de la severidad de los síntomas.