La Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) definirá si declara
o no al agua potable como un derecho humano universal, proyecto
presentado por Bolivia, destaca un comunicado de la cancillería,
reporta Prensa Latina.
En el texto se precisa que la iniciativa será explicada en el
organismo mundial por el embajador de La Paz, Pablo Solón.
El mensaje diplomático destaca que el Estado Plurinacional, con
el copatrocinio de 40 países, presentará una de las iniciativas más
importantes para combatir la pérdida humana, la privación del goce
pleno de los derechos humanos, como a la vida, a la educación, al
alimento, entre otros.
También recuerda que una de las metas del Milenio es reducir en
un 50 por ciento la cantidad de personas que no cuentan con agua
potable y saneamiento básico hasta el 2015.
El proyecto de resolución reafirma la necesidad de proteger y
promocionar todos los derechos humanos bajo la responsabilidad del
Estado, aunque resalta la necesidad de que la comunidad
internacional coopere para que la humanidad tenga acceso al agua y
el saneamiento.
La propuesta fue lanzada por el presidente Evo Morales como
consecuencia de la solicitud de las organizaciones que consideran
que el servicio de agua es un derecho humano al que todos los
habitantes del planeta Tierra deben acceder.
El mandatario instruyó a las misiones diplomáticas de Bolivia en
el mundo llevar adelante una campaña de socialización en diversos
países con el fin de que sus gobernantes y movimientos sociales
apoyen el proyecto.
Morales hizo énfasis en que en la actualidad, con un mundo
amenazado por el cambio climático y el calentamiento global, el agua
es más que nunca un derecho humano.
Anotó que lamentablemente los países que son responsables de las
amenazas que se ciernen sobre el planeta por el calentamiento global
son los primeros en oponerse a que el agua sea declarada un derecho
humano.
Un informe de las Naciones Unidas de 2009 estima que para el año
2015 el 47 por ciento de la población mundial vivirá en zonas áridas
y para 2030 unos 700 millones de personas podrían dejar sus lugares
de origen por la escasez de agua y falta de saneamiento básico.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia señala que el
problema se agrava cada vez más porque 900 millones de personas no
tienen acceso al agua potable, mientras que 125 millones de niños
menores de cinco años viven en hogares que carecen del servicio.
Ese estudio afirma que dos mil millones de personas no cuentan
con servicios de saneamiento, lo que constituye una amenaza a su
salud y pone en peligro la calidad del agua que consumen.