La escuadra cubana vio complicarse sus aspiraciones de
reconquistar el título del Mundial Juvenil de Béisbol, al caer hoy
en extrainning ante Holanda, ocho carreras por nueve, en partido que
ganaban 7-0 a la altura del séptimo capítulo.
Este inverosímil resultado provocó el descenso de la novena
antillana desde el segundo hasta el cuarto escaño en la
clasificación del grupo B, por lo que deberán enfrentar a Estados
Unidos, primero de la llave A, en la fase de cuartos de final o
"muerte súbita" en la cita, con sede en Canadá.
Los cubanos salieron impetuosos al diamante del parque Central
Baseball, una de las dos sedes en Thunder Bay del Mundial de Béisbol
sub-18, y tomaron de inmediato el control de las acciones del
partido ante los tulipanes.
Dos carreras en el mismo primer episodio, tres más en el segundo,
y otro par en el sexto, dieron una notable ventaja 7-0 a los
dirigidos por Armando Johnson, a todas luces decisiva.
Así las cosas, el manager de Cuba decidió retirar del montículo a
su abridor Yosibel Castillo, quien mantuvo en cero a los holandeses
en sus seis entradas de labor, con cuatro ponches incluidos, en una
faena de 91 lanzamientos.
Entonces, y pensando más en la próxima ronda que en el partido de
hoy, Johnson colocó de relevista a su mejor carta de triunfo, el
espirituano Omar Luis, y aquí comenzaron las penas para la selección
nacional.
La controvertida decisión salió mal, pues Omar Luis se presentó
muy descontrolado, al extremo de admitir dos carreras limpias sin
que le conectaran hits (7-2), debido a un pelotazo, par de boletos y
dos wild pitches.
Esto marcó el inició de la espectacular remontada de los
europeos, que tuvo su mayor pico en la parte baja del octavo rollo,
cuando anotaron un rally de seis carreras, otra vez sustentado en la
desconcentración de los serpentineros cubanos.
En ese octavo capítulo, en el que Cuba marcó una anotación en su
oportunidad ofensiva (8-2), Holanda solo disparó un indiscutible,
pero recibió, nada menos, que seis boletos y dos pelotazos de cuatro
tiradores de la Mayor de las Antillas, incluido Yordanis Casanova,
quien lanzó cuatro inning en el partido del martes.
Con el 8-8 dibujado en el pizarrón del Central Baseball, el
nerviosismo cundió en la escuadra cubana, aunque la presencia del
zurdo santiaguero Ediasbert Valentín en el box transmitía una suerte
de tensa calma.
En el noveno, ninguno de los dos equipos consiguió sentenciar el
choque, y tuvieron que irse a extrainning, con la polémica regla
Schiller como protagonista, la cual posibilita la libre colocación
de corredores en primera y segunda, sin outs, a cada escuadra que
esté en funciones ofensivas.
Cuba no anotó carrera, dejando la escena lista para que Holanda
sonara las campanas, marcara una rayita y diera la mayor sorpresa de
todo el certamen.
Valentín regaló par de boletos en ese episodio decisivo y cargó
con el amargo revés, mientras el efectivo relevista holandés Kevin
Geestman consiguió su primer triunfo en la justa.
Mañana será día de descanso, y el próximo viernes romperá la fase
de "muerte súbita", etapa en la que Cuba topará ante Estados Unidos,
conjunto que hoy noqueó 16-0 a Francia y cerró la fase preliminar
como único invicto del Mundial.