Bolivia responsabilizó al actual gobierno colombiano, encabezado
por Álvaro Uribe, de la decisión de Venezuela de romper las
relaciones diplomáticas bilaterales, reporta Prensa Latina.
Un comunicado de la cancillería señala además la preocupación de
La Paz luego que el representante de Bogotá ante la Organización de
los Estados Americanos (OEA), presentara supuestas pruebas de la
presencia de guerrilleros de las FARC en territorio venezolano.
El Gobierno de Bolivia lamenta que hechos inoportunos y de
provocación innecesaria, a la finalización de un periodo
presidencial, pretendan ocasionar hoy, situaciones que enfrenten a
dos pueblos hermanos y pongan en riesgo la paz en el continente
precisa ese texto.
También agrega que la posesión el próximo 7 de agosto del nuevo
presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, podría darle solución a
esa crisis.
Asimismo Palacio Quemado hizo un llamado a la nueva
administración colombiana a encontrar en paz y armonía los
mecanismos que conduzcan a solucionar un conflicto de carácter
interno, a partir de las pláticas constructivas.
Por otra parte, de acuerdo con el mensaje oficial, al que tuvo
acceso Prensa Latina, Bolivia reitera a la comunidad internacional
su vocación pacifista y su compromiso con el dialogo.
Además expresa la convicción de que esas negociaciones podrían
sostenerse en el marco de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR),
con el objetivo de avanzar en el proceso de integración
suramericano, pero sin intromisiones.
El pronunciamiento ocurre un día después de que el presidente Evo
Morales catalogó a países como Colombia e Israel, que permiten la
instalación de bases militares de Estados Unidos en su territorio,
como lacayos del imperialismo y una amenaza para la paz en el mundo.
Para el dignatario, esas instalaciones en Suramérica, con el
pretexto de luchar contra el narcotráfico y el terrorismo, solo
estimulan la confrontación con naciones vecinas como Ecuador,
Nicaragua y Venezuela.