El foro de reflexión que acompaña en La Habana a la III Muestra
Itinerante de Cine del Caribe, que abrirá sus puertas esta noche en
la sala Chaplin de la Cinemateca de Cuba, inició sus trabajos ayer
miércoles con el trazado de los desafíos más perentorios, entre los
cuales figuran la concepción de alternativas para la distribución de
las producciones del área y la formación estética del espectador.
Autoridades del ámbito audiovisual, productores, cineastas y
promotores de Jamaica, Guadalupe, Haití, México, Saint Kitts y Nevis
y Cuba, además de invitados de Argentina, reconocieron la necesidad
de generar políticas de integración que favorezcan el flujo de
películas en sus países y el acceso a las televisoras públicas, a
partir de la promoción de genuinos valores culturales.
Rigoberto López, director de la Muestra, señaló cómo la
experiencia acumulada permite avizorar caminos desbrozados y
corroborar el poder de convocatoria de la imagen caribeña, pero
reconoció que esta es solo un punto de partida posible para lo mucho
que falta por lograr.
Al intervenir en el foro, Omar González, presidente del ICAIC, se
refirió con datos abrumadores al control que ejercen las
transnacionales en la industria del espectáculo. "Como nunca antes
—precisó— asistimos a una avalancha del cine de Hollywood y otros
pocos centros mediáticos y, como nunca antes, asistimos a lo peor de
ese cine". De ahí que se plantee, con tanta urgencia como la de
establecer alternativas de distribución, la prioridad que debe
dársele a la formación del espectador y a la ampliación de sus
niveles de apreciación.
Los asistentes al cónclave se interesaron por la manera en que
Argentina, a partir de la nueva Ley de Medios, que entrará en vigor
el próximo primero de agosto, tratará de garantizar espacios
plurales para la difusión de contenidos, de acuerdo con la ponencia
presentada por Gabriel Marotto, presidente del Comité Federal de
Radiodifusión (COMFER) de ese país.