MOSCÚ,
12 de julio.— Todos los refugiados que abandonaron Kirguistán
durante el reciente conflicto interétnico entre kirguizos y uzbecos
regresaron a sus casas. Así comunicó hoy el encargado de negocios de
esa nación en Rusia, Ulukbek Chinaliev, según ITAR-TASS.
El número de personas obligadas a abandonar el país oscilaba
entre 75 000 y 100 000, las que se refugiaron en la vecina
Uzbekistán, precisó.
Al referirse a la investigación de las causas del conflicto, el
diplomático comunicó que de momento han sido abiertas 800 causas
penales y han arrestado un centenar de personas.
Se ha descubierto que en el conflicto participaban también
individuos no pertenecientes a las nacionalidades autóctonas: tayika,
uzbeca y kirguiza, indicó.
Ulukbek Chinaliev opinó que la cuestión relativa a la
construcción de una segunda base militar rusa en Kirguistán sigue
siendo acuciante.
El asunto fue discutido con la anterior administración del
derrocado presidente Kurmambek Bakiev —recordó—, a fin de normalizar
la situación en la República. El gobierno provisional volverá a su
examen después de la celebración de las elecciones parlamentarias,
remarcó.