Con ese resultado, el PDJ fracasó en su empeño de obtener una
mayoría que le facilitara su gestión al frente del país y a la vez
recuperar apoyo entre la población.
El líder de este partido y primer ministro japonés, Naoto Kan, ha
descartado su dimisión, pese a reconocer su "responsabilidad" en el
resultado de los comicios, refirió Telesur.
Se estima que las declaraciones del jefe de Gobierno, respecto a
un posible aumento del impuesto al consumo para combatir el enorme
déficit público, atentaron contra las proyecciones del partido, que
en agosto pasado puso fin al control del poder ejercido por el PLD
durante casi 55 años.
Ahora, Kan se verá obligado a establecer nuevas alianzas, para
llevar adelante su plan de reformas presupuestarias y fiscales, a
las cuales ha afirmado no renunciará, aunque el juicio de los
electores sea severo.