PUERTO PRÍNCIPE, 12 de julio.— Seis meses después del devastador
terremoto que arrasó Haití, aún hay 1,5 millones de personas
residiendo en campamentos improvisados, 1,3 millones reciben ayuda
alimentaria, y las entidades humanitarias consideran que el proceso
de reconstrucción no acabará antes de siete años.
Este trágico escenario fue dibujado hoy por las agencias
humanitarias de la Organización de Naciones Unidas (ONU) reunidas en
rueda de prensa en Ginebra para hacer balance de lo hecho hasta
ahora y de lo mucho que aún queda por hacer.
Las personas que todavía viven hacinadas en campamentos
improvisados no tienen visos de poder obtener una residencia
mínimamente adecuada, opinaron las agencias de Naciones Unidas.