SAGUA
LA GRANDE.— Luego de una parada obligatoria por más de 40 días, a
fin de corregir desperfectos en estructuras civiles y en la parte
tecnológica, la Electroquímica de Sagua (ELQUIM) consolida la
entrega de cloro a todas las provincias, con el objetivo de
garantizar la potabilización del agua que consume la población
cubana, además de la empleada en otros fines.
En lo que va de mes la industria sagüera ha producido 103
toneladas de cloro gas licuado, con lo cual se acerca al
cumplimiento del plan del primer semestre de 1 553 toneladas,
aseguró el ingeniero Julio César Pérez Osenes, director adjunto de
la empresa, quien destacó, entre las principales acciones
acometidas, la sustitución de las vigas del techo, algunas tuberías
dañadas por la corrosión y la recuperación de las bombas de los
compresores.
La reparación ha logrado reanimar también la producción del
hipoclorito de sodio, la sosa cáustica, empleada, entre otros fines,
en la refinación de petróleo, la regeneración de energía y la
elaboración de jabones; el sulfato de alúmina, usado en la
potabilización de las aguas, así como el silicato de sodio líquido,
el ácido clorhídrico y el hidrógeno, productos exclusivos de esta
industria villaclareña, explicó Roberto Moya, director de la UEB
Cloro Sosa.
Otras líneas productivas son los desinfectantes de diferentes
tipos, los ambientadores, lavavajillas y desincrustantes, destinados
a sustituir importaciones a través del abastecimiento al turismo y
la red de Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD) y mercados
industriales, producciones que se han visto afectadas en los últimos
meses por la carencia de algunas materias primas.
Uno de los proyectos más ambiciosos de ELQUIM, previsto a
iniciarse el próximo año, es la sustitución de las celdas de
mercurio, un metal altamente contaminante, por las de membrana, lo
que permitirá elevar la capacidad productiva de la fábrica y un
considerable ahorro de energía.