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El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, advirtió este sábado a los
dirigentes indígenas que promovieron desórdenes violentos durante la
Cumbre efectuada en Otavalo, que serán juzgados por esos delitos y
nadie está por encima de la ley.
En la reanudación de sus cadenas sabatinas de radio y televisión,
tras dos semanas de receso por el Mundial de Fútbol, Correa mostró
un video donde muestra a unos 200 indígenas, varios de ellos armados
con lanzas, tratando de entrar por la fuerza a un recinto de acceso
restringido.
Indicó Correa que el incidente ocurrido en la Cumbre de la
Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) en
Otavalo, es un delito ya que se estaba atentando contra la seguridad
de tres mandatarios (Venezuela, Bolivia y Ecuador) y de otros
dignatarios.
"Nos guste o no nos guste, eso se llama delito aquí y en todas
partes", señaló al referirse a la presencia de personas armadas con
lanzas enfrentadas a la policía para ingresar a un evento oficial
internacional de autoridades indígenas y afrodescendientes electas.
Indicó que se puede cambiar la figura jurídica y no acusarlos de
sabotaje o terrorismo, pero lo importante es que se trata de un
delito por el cual serán juzgados, y "pueden decir que esto es
persecución política y acudir a cortes internacionales o adónde les
dé la gana".
"Ese es delito y se está investigando", explicó, añadiendo que
"todos tenemos que cumplir la ley" y hechos como ese no se pueden
juzgar por la justicia indígena, pues no se cometió en una comunidad
y la Constitución en ese sentido es muy clara.
Correa exhortó a los pueblos indígenas a cambiar la dirigencia de
la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE),
pues, dijo, con los actuales -estimó- no se puede avanzar en los
objetivos de lograr equidad y eliminar la pobreza que es el
principal problema.
Destacó la voluntad de construir un Estado soberano,
plurinacional e intercultural, pero, aclaró, eso no equivale a
cogobierno ni separatismo, y advirtió que saldrá del país cualquier
ONG que se meta en política pues varias de ellas son brazos
ejecutores de Centrales de Inteligencia extranjeras.