En la tarde del 25 de abril de 1972, Nixon se reunió con
Kissinger para discutir la estrategia militar y sugirió bombardear
las fábricas en el norte de Vietnam. "Prefiero usar la bomba
nuclear", dijo el presidente norteamericano. "Creo que sería
exagerado", respondió el asesor. "¿La bomba nuclear le molesta,
Henry? Solo quiero que piense en grande", señaló escuetamente el
jefe de la Casa Blanca.
Richard Nixon, el mandatario estadounidense más impopular de la
historia, siempre pensaba a lo grande, incluso antes del embrollo de
Vietnam. Nuevos documentos del Archivo de Seguridad Nacional de la
Universidad George Washington, revelan que el presidente también
pensó en usar el arma más mortífera de todas contra la República
Popular Democrática de Corea (RPDC), en 1969. Tras la guerra de
Corea (1950-1953), Pyongyang se había convertido en un enemigo de
Washington en el transcurso de la Guerra Fría.
En abril de 1969, Pyongyang había derribado un avión espía
estadounidense que sobrevolaba el mar de Japón. Los nuevos
documentos desclasificados señalan que Nixon barajó varias opciones,
entre ellas, la bomba atómica. El presidente veía el norte de Corea
como una "inminente amenaza", aunque la opción nuclear se
contemplaba especialmente en caso de que la RPDC atacase por aire a
su vecino del sur.
El plan, codificado bajo el nombre Freedom Drop, contenía
"opciones precoordinadas para el uso selectivo de armas tácticas
nucleares contra Corea Democrática". Lo sorprendente es la
predicción de víctimas que contenía. Las bajas civiles se cifraban
"entre unos 100 y varios miles", según una nota del entonces
secretario de Defensa, Melvin Laird, dirigida a Kissinger.
Los documentos muestran otras posibles opciones, todas ellas
dentro del "ataque punitivo" contra las "amenazas norcoreanas". El
ejército de EE.UU. hubiera usado armas nucleares tácticas para
destruir centros de mando militares, así como bases aéreas y navales
del norte. Pese a todo, la administración norteamericana decidió por
entonces seguir realizando vuelos de reconocimiento y ejercicios
navales, mientras se mantenía la tensión con Pyongyang y se seguía
derramando sangre en Vietnam.
La bomba atómica, desarrollada por EE.UU., durante la II Guerra
Mundial, se ha utilizado únicamente en 1945. El presidente
estadounidense, Harry Truman, decidió hacer uso de ella contra las
ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. El ataque contra Japón
acabó con la vida de 200 000 personas. Para Nixon, aquello,
seguramente, fue pensar en grande.