Nuevos medicamentos para tratar enfermedades gástricas,
elaborados con mangle rojo, conforman los más recientes logros de
los científicos del Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria,
(CENSA), en el campo de la fitoterapia o medicina verde.
A inicios de los años 90, con el advenimiento del período
especial, la industria farmacéutica en Cuba estuvo afectada y se
tornó difícil la adquisición de varios tipos de medicamentos.
Entonces, en el CENSA, institución perteneciente al municipio San
José de las Lajas, comenzó la búsqueda de fármacos mediante el
análisis de varias plantas, entre las cuales la Risophora mangle,
conocida como mangle rojo, resultó tener múltiples propiedades.
Según expresó Luz María Sánchez Perera, Doctora en Ciencias e
Investigadora Titular, la idea de analizar científicamente el mangle
nació de una trabajadora del centro: Caridad Ginorio.
Su madre padeció hace muchos años de cáncer uterino y se dice
logró curarse al seguir remedios populares con mangle. Por el
impacto de esta anécdota, el equipo de investigadores nunca descartó
la posibilidad de crear medicamentos capaces de lograr efectividad
en los humanos.
El centro comenzó la producción al descubrir las propiedades
antisépticas y antinflamatorias de la planta, aptas para eliminar
del estómago la bacteria Helicobacter pylori, principal causante de
la gastritis.
También determinaron otras cualidades como las antiácidas y
antiulcirogénicas, ideales para el tratamiento de úlceras pépticas.
Según los investigadores del CENSA, estos medicamentos clasifican
dentro de la medicina verde a pesar de elaborarse en píldoras,
porque en su formulación no incluyen otras sustancias químicas, y
también exponen que en las pruebas, el nuevo fármaco no ha provocado
ningún efecto secundario.
La materia prima abunda en el páis, por eso, es totalmente
asequible, además, esta innovación reivindicará la importancia que
tiene y merece la medicina verde, aseguró la doctora Sánchez Perera.