Como reconocimiento a su historia, elegancia, y documentos
atesorados, el Hotel Nacional de Cuba, principal instalación del
turismo de este archipiélago, recibió la condición de Memoria
Nacional, otorgada por la UNESCO.
La relevancia histórica y la documentación que atesora el Hotel
Nacional de Cuba implican hoy el reconocimiento de la entidad
internacional mediante una iniciativa inclinada a resguardar la
memoria de la humanidad, reporta Prensa Latina.
Por primera vez, una institución de estas características se
incluye en la Memoria Nacional (además propuesto al registro
regional) junto a otros seis valores que fueron resaltados en un
acto oficial celebrado en la Sala Vedado del hotel.
La iniciativa de la Organización de Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) data de 1992 y tiene
tres vertientes: Memoria Mundial, Memoria Regional y Memoria
Nacional, con la posibilidad de poder estar en varias categorías.
A la ceremonia acudieron importantes personalidades de la cultura
cubana como los máximos responsables del Festival del Nuevo Cine
Latinoamericano, Alfredo Guevara, y de la Unión Nacional de
Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Miguel Barnet.
En esa cita, el presidente de la Comisión Cubana de la UNESCO,
Juan Antonio Fernández, explicó además que se trata de un movimiento
cultural para preservar la memoria de la humanidad de relevancia
para el futuro, con documentos que van desde papiros hasta soportes
digitales.
Recibieron además certificaciones el fondo documental del Héroe
Nacional Cubano José Martí (incluido en la Memoria del Mundo en
1995), y los noticieros ICAIC latinoamericanos, dos mil 493 piezas
cinematográficas (1960 y 1990), en la Memoria del mundo desde 2009.
También entregaron la distinción a la expedición del Amazonas al
Caribe dirigida por el fallecido Antonio Núñez Jiménez (1987-1989,
quien viajó 17 mil kilómetros por más de 20 naciones), lo que fue
incluido además en el registro regional.
Otros fondos galardonados fueron el de la vida y obra del
legendario comandante guerrillero Ernesto Che Guevara, que serán
propuestos próximamente para el registro mundial.
Incluyeron además a los archivos históricos del agrimensor cubano
Serafín Sánchez con documentos, escritos y más de 18 mil planos y
mapas que abarcan desde el siglo XVIII hasta la primera mitad del XX.
Por su parte, la presidenta del Comité Nacional Cubano de la
Memoria del Mundo, Verarda Zalabarría, atestiguó la importancia de
esta elección y el impacto de los fondos premiados por ilustrar
sobre procesos históricos de esta Isla, con impacto en el mundo.
El Hotel Nacional de Cuba, monumento elegante
Del Hotel Nacional de Cuba mucho se conoce, incluido el destaque
de su Piso Ejecutivo, celebrado por muchos empresarios de todo el
mundo que se hospedan en ese espacio.
Catalogado como Monumento Nacional de Cuba, el hotel tiene una
vista maravillosa de buena parte de la capital y el litoral o
Malecón Habanero, y su sexto piso cuenta con los privilegios de un
turismo muy selectivo.
Símbolo de las hospederías cubanas, de cinco estrellas, el
Nacional es operado por el grupo hotelero Gran Caribe, alojamiento
donde la poesía marca hitos, historias desde el 30 de diciembre de
1930.
Sin embargo, el Piso Ejecutivo resume la elegancia del inmueble
con un pequeño equipo de 21 personas encargado de atender 54
habitaciones (cinco Junior Suite, dos Senor Suite y el resto
Estándar), plus ultra del descanso y el sosiego.
En materia de espacio quizá no está la clave, sino en la
atención, en la capacidad de la empleomanía de ese piso de resolver
muchos asuntos y brindar la información necesaria para los hombres
de negocio, para quienes en definitiva está dedicado.
Desde ese espacio se tiene una vista maravillosa y privilegiada
de La Habana: desde sus ventanales se observa al Océano Atlántico en
su mayor intensidad, y el Castillo de los Tres Reyes del Morro, una
verdadera postal turística de La Habana y Cuba.
El muro del Malecón habanero, repleto de transeúntes, los
edificios, despintados algunos, pero coherentes en su arquitectura
ecléctica, completan el paisaje que bien puede relajar cualquier
pensamiento y hacer posible un sentimiento de paz.
Allí, hay un espacio para desayunos privados y bar, se sirve las
24 horas alimentos a la carta y el menú es de lo mejor, incluidos
los vinos que más se solicitan en el mundo.
Para el toque de distinción están los tres salones de reuniones
(dos para 12 personas y otro para cinco, más íntimo), en los cuales
se organizan los debates de los clientes, las citas de trabajo y los
encuentros amistosos.
El Hotel Nacional de Cuba contó con los planos de Mckim Mead and
White Architetects de Nueva York y su construcción la llevó a efecto
la compañía Purdy Henderson, que garantizó la apertura el 30 de
diciembre de 1930.
Su linaje está ratificado por quienes fueron sus huéspedes, como
Johnny Weismuller, Ava Gadner, Buster Keaton, Errol Flyn, Frank
Sinatra y otras estrellas.
En los años 40 del pasado siglo el toque de distinción lo aportó
el Cabaret Parisién, que en la actualidad es el segundo mejor del
país después del famoso Tropicana.
Con sus 457 habitaciones, la mayoría con vista al mar (de ellas
16 suites y una presidencial), el hotel además es eje de las más
importantes reuniones del país, de turismo u otras esferas.
Lo que más vale y brilla de todos los tiempos pasa por esta
instalación con estructura en H y de estilo ecléctico en su
arquitectura. Un sitio para hospedarse o simplemente para visitar.
Una verdadera fiesta para los sentidos.