El primer ministro ruso, Vladimir Putin, definió a la pobreza y
el desempleo crónico como los problemas sociales más graves que
aquejan a las repúblicas del Cáucaso Norte, desgastadas por
prolongados conflictos separatistas, reporta Prensa Latina.
Al presentar la propuesta de estrategia de desarrollo
socioeconómico para los territorios del sur de la Federación en un
período hasta 2020, Putin consideró cardinal la lucha contra el
terrorismo unida a proyectos de bienestar social.
El desempleo crónico, aseveró el líder del gubernamental partido
Rusia Unida, es quizás el problema psicológico y social más grave en
la región, por lo que enfatizó en la necesidad de crear unos 400 mil
puestos de trabajo en los próximos 10 años en las repúblicas
autónomas de Chechenia, Ingushetia, Daguestán y Kabardina Balkaria.
A pesar de relativos indicadores económicos favorables, la
situación con la ocupación laboral de la población no mejora,
subrayó el jefe de gobierno, al mencionar a modo de ejemplo que solo
en Ingushetia la totalidad de los desocupados asciende a 50 por
ciento de la población económicamente activa.
En Chechenia el desempleo llega a un 30 por ciento, según
estadísticas oficiales, que afloran por primera vez públicamente.
Unido al enfrentamiento de la pobreza, la desocupación (sobre
todo entre la población juvenil) y la corrupción, el gobierno ruso
se mostró partidario de propiciar un ambiente confortable para los
empresarios y los inversionistas.
Sólo con acciones represivas es imposible resolver el problema y
traer la paz al Cáucaso Norte, por lo cual se requiere atraer
también los esfuerzos de toda la sociedad, de las organizaciones
sociales y de las estructuras económicas, afirmó Putin ante un foro
partidista regional en la sureña ciudad de Kislovodsk, región de
Stávropol.
El jefe de gobierno ruso quien estuvo a cargo de las operaciones
antiterroristas en Chechenia a fines de la década de los años 90-
llamó a combatir el separatismo, el crimen organizado y la
corrupción, para propiciar el desarrollo socioeconómico regional en
condiciones de paz.
Rusia necesita un Cáucaso pacífico y próspero, donde habitan
diversas nacionalidades que hablan un centenar de lenguas y han
convivido por siglos en esas tierras, afirmó el primer ministro
Putin.
El presidente Dmitri Medvédev catalogó la violencia por los
conflictos separatistas en el Cáucaso Norte como el problema
nacional más grave.