El presidente Mahmoud Ahmadinejad afirmó que las nuevas sanciones
dictadas por el Consejo de Seguridad de la ONU no podrán socavar el
progreso de Irán, reporta Prensa Latina.
El estadista hizo las declaraciones en la ceremonia de
inauguración de dos modernas unidades en el complejo metalúrgico de
la ciudad de Bonab, en la noroccidental provincia de Azarbaijan
Este, destacó la televisión iraní.
La nueva resolución punitiva es una medida inútil que no detendrá
el desarrollo de Irán, y sólo responde al interés de las potencias
occidentales de justificar su propia existencia, dijo el dignatario.
Ahmadinejad, al mismo tiempo, llamó al pueblo a trabajar con
entusiasmo y coraje para sobrepasar los objetivos del desarrollo
nacional. La nación iraní cree en sí misma y está determinada a
construir el país, aseguró el presidente.
El majestuoso complejo metalúrgico de Bonab, de propiedad
privada, es el mayor del Oriente Medio, y las dos nuevas líneas de
producción de barras corrugadas y de lingotes de acero aumentan y
diversifican su capacidad.
Por otro lado, el director de la Organización de Promoción
Comercial de Irán, Babak Afqahi, señaló que la reciente resolución
anti-iraní del Consejo de Seguridad de la ONU no ha tenido impacto
alguno en el comercio del país.
Afqahi sostuvo, resaltó la Red de Noticias de la República
Islámica (IRNA), que es imposible imponer medidas punitivas a un
país con un volumen comercial de 100 mil millones de dólares, con
más de 800 mil millones de Producto Interno Bruto y transacciones de
negocio con 160 países.
El funcionario indicó no obstante que se creó un grupo de trabajo
para resolver problemas que puedan afectar los negocios iraníes en
los sectores bancario, aduanal y de los seguros a causa de las
sanciones. Respecto a las nuevas instalaciones en Bonab, PressTV
resaltó que la planta de barras de acero, construida a un costo de
170 millones de dólares con ayuda gubernamental, generará 800
puestos de trabajo y podrá producir más de un millón de unidades al
año.
Por su parte, la sección de lingotes, también a un costo de 170
millones de dólares, abrirá 700 empleos y tendrá una capacidad
productiva de 500 mil toneladas anuales.
La agencia de noticias Mehr reportó que en su programa de
desarrollo metalúrgico, Irán echó a andar varios proyectos durante
la última semana, y mencionó la puesta en marcha el pasado 28 de
junio de la tercera fase del complejo de la ciudad de Natanz, en la
provincia de Isfahan.
Esa planta es la mayor productora de varillas de acero en esta
región levantina. También realiza otras producciones como diferentes
tipos de electrodos, materiales usados en la industria de la goma,
clavos y alambre de púa.
Con una inversión de 270 millones de dólares, la nueva unidad
creó 700 puestos de trabajo directo y facilitará otros 10 mil
empleos de forma indirecta.
Irán es el decimosexto productor de acero y productos
metalúrgicos del mundo, según el escalafón del Instituto
Internacional de Metalurgia.