Otros tres soldados de la Fuerza Internacional de Asistencia a la
Seguridad (ISAF) perdieron la vida por explosiones dinamiteras en
las últimas 24 horas en el volátil territorio sureño afgano,
informaron este martes fuentes militares.
Portavoces de la ISAF, bajo comando de la OTAN, comunicaron a
medios informativos que el suceso más grave ocurrió ayer cuando dos
de sus soldados perecieron por el estallido de una bomba en una
carretera del sur.
Esa versión precisa que otro militar murió en un suceso similar
también en la zona meridional del país, aunque sin esclarecer las
nacionalidades en ambos ataques ni dónde se registraron.
Hasta el presente, 334 soldados ocupantes de Estados Unidos y la
OTAN resultaron bajas fatales desde el 1 de enero del 2010, según un
conteo del Portal Internet independiente icasualties.org.
Junio pasado fue el más mortífero para las tropas internacionales
con un total de 102 bajas mortales. En los que va de julio suman 11
los muertos.
Mientras, la fuga de capitales en ayuda extranjera totalizó
cuatro mil 200 millones de dólares en los últimos tres años,
demostrativo de la corrupción existente en Afganistán en la
manipulación de los fondos por parte de las agencias de
organizaciones donantes.
Nuestros registros indican que cuatro mil 200 millones de dólares
han sido transferidos en efectivo, a través de Aeropuerto
Internacional de Kabul, sólo en los últimos tres años y medio,
denunció Omar Zakhilwal, ministro afgano de Finanzas.
Zakhilwal solicitó la cooperación en Estados Unidos para
determinar el origen y destino final del dinero.