JERUSALéN, 5 de
julio.— Al menos 2 700 nuevas unidades habitacionales serán
construidas en los asentamientos judíos en Cisjordania a partir del
26 de septiembre, cuando concluya el periodo de congelamiento de los
planes constructivos decidido por el gobierno israelí en noviembre.
Según Haaretz, los consejos regionales de los asentamientos que
ocupan en Cisjordania trabajan intensamente en estos proyectos.
A tenor con la campaña de presiones diversas, miles de miembros
del Likud, partido derechista del que el premier es jefe, recibieron
llamadas telefónicas en las que se escucha una grabación donde
Netanyahu se compromete a no prolongar la moratoria.
En tanto, Turquía advirtió que podría cortar sus relaciones
diplomáticas con Israel si su gobierno no pide disculpas o acepta
una investigación internacional sobre el ataque a la flotilla
humanitaria, la cual se dirigía a Gaza y en la que murieron nueve
ciudadanos turcos a manos de comandos israelíes, reportaron Telesur
y AFP. Desde Jerusalén, IPS informó que los enfrentamientos en la
disputada Jerusalén oriental volvieron a estallar luego de que
Israel aceleró sus planes de demolición de viviendas, dejando a unos
1 000 palestinos sin techo.
Además, continúa despojando de su calidad de residentes a cientos
de habitantes de esa zona. Cuatro miembros del Consejo Legislativo
Palestino de Jerusalén recibieron la orden de abandonar el país.
La municipalidad aprobó la demolición de 22 casas palestinas
—otras 66 se encuentran en lista de espera— con el objetivo de dejar
espacio para un parque temático judío y una ampliación de sus
barrios. Todo esto es ilegal según las normas del derecho
internacional.