Grupo F en Córdoba

Campo minado

Alfonso Nacianceno
alfonso.gng@granma.cip.cu

La Federación Internacional de Voleibol (FIVB), desde el inicio de la temporada, puso a buen recaudo los intereses de la sede para la finalísima de la Liga Mundial, a partir del próximo 21 de julio, en Córdoba, Argentina.

Foto: GettyFuerte será la rivalidad para los cubanos, si avanzan a la finalísima.

El Handbook o libro contentivo de las normativas que rigen el certamen, deja al descubierto la diferencia establecida de antemano, sin derecho a reclamaciones, respecto a la conformación de los grupos.

Al observar cómo serán integradas las dos llaves en que rivalizarán los seis elencos, comprobarán que mientras en una de ellas habrá tres equipos capaces de entablar una fuerte rivalidad, la otra apunta a que el anfitrión juegue menos atosigado por sus adversarios, aunque ese esquema quizá poco ayude a los argentinos, quienes archivan diez derrotas sin éxito.

En la zona E se reunirán el vencedor del grupo A (posiblemente Brasil, actual monarca); el mejor segundo lugar de la eliminatoria, y Argentina. El trío F lo compondrán los ganadores de las llaves B, C y D, que pudieran ser Italia o Serbia por la primera de ellas; Rusia, virtualmente clasificada por la segunda, y Cuba, si como esperamos triunfa esta semana.

El desbalance entre estas dos congregaciones es evidente. Esta distribución tan puntual responde al interés de incentivar la asistencia de público a los partidos, al mismo tiempo que intenta animar a la escuadra albiceleste, huérfana de potencia para augurarle su pase a la segunda etapa del epílogo.

Las seis selecciones repartidas en esos tríos E y F contenderán en un todos contra todos en cada poule, del 21 al 23 de julio, del que avanzarán dos punteros por área. Después, el 24, vendrá la semifinal cruzada: 1ro. del E vs. 2do. del F y 1ro. del F vs. 2do. del E, antesala de la pelea por el oro, el 25. Los planteles que ocupen los terceros escaños discutirán la quinta plaza.

Para los cubanos, que han rendido una encomiable faena al sumar nueve victorias y un revés, esta batalla campal como colofón de la Liga es una prueba de fuego. Rusia también se ha mostrado imponente —siempre entre los tres líderes del clásico— con foja de 9-1; Serbia ha experimentado un alza y está a la vanguardia con sus dos segundos puestos en las últimas ediciones.

y si en lugar de los serbios fueran los italianos los otros oponentes, tampoco existen razones para verlos como un manjar por haber concluido séptimos en las ediciones del 2008 y 2009, porque han logrado una actuación que los mantiene en la cumbre de la zona B.

El grupo F será como un campo minado, por la altísima rivalidad concentrada en él, lo que no favorece la paridad del espectáculo. Un último dato: desde 1997, ningún país sede de la final ha ganado.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir